"Esto del SIDA ¿qué es?"
Algunos hombres maduros tomaban uno como a escondidas y, se iban rápidamente; los jovencitos de pantalones Levis cortos y carpeta de estudiante cogían un montón sin cortarse un pelo, al grito de: "iMira tío, que los dan gratis!"; los escoltas del ministro de Sanidad no se atrevían a acercarse a por ellos; los más -aspecto, sexo y edad diversa- deslizaban la mano sobre ellos con aparente naturalidad tras haberse cargado de chapas con los famosos muñequitos si-da, no-da, folletos y pegatinas. Un vejete picaron se reía a carcajadas al enterarse de que los paquetitos, pulcramente envasados en blanco con la leyenda Comité Anti-SIDA, eran condones.
A media mañana ya se había repartido, en la mesa que las organizaciones ciudadanas y entidades oficiales habían instalado en la Puerta del Sol madrileña para Informar sobre el SIDA con motivo del Día Mundial, varios centenares de preservativos. Este era el material preferido por el público. "Esto der SIDA ¿que é?", pregunta una abuela bajita. "Mire, es una enfermedad que se trasmite por las relaciones sexuales y las jeringuillas. Llévese folletos y preservativos para su família", le responde R., un ex toxicómano enfermo de SIDA que tiene muy buen aspecto y mejor humor, pero cuyas células de defensa escasean de forma alarmante. "Yo hago trabajar el coco mucho y además tengo fé", asegura.
"Este año pasa menos, pero el pasado no se acercaban a la mesa y cogían la propaganda desde lejos, creyendo que se iban a infectar", se ríe Carmen del Comité Anti-Sida de Madrid, que reparte hojas verdes incansablemente. Algunos ciudadanos concienciados se llevan folletos para repartir en su trabajo. El ministro llega a mediodía y pasa desapercibido en el momento que más follón hay.
R. vuelve a poner preservativos sobre la mesa. "Yo cojo para mi hijo, que ya tiene 18 años, no sea que me venga embarazao o me coja algo", aseguraba una pizpireta ama de casa "¿Preservativos? ¡Huy, no!, nosotras no" decía furiosa una señora de cabello gris azulado: "El SIDA es eso, un castigo divino, que hay mucho vicio".
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