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Els Joglars se arrogan la "denominación de origen" Teatre Nacional de Catalunya

Boadella considera que la ceremonia inaugural de los JJ OO deben organizarla los militares

Eis Joglars aprovecharon ayer en Gerona la presentación de su último espectáculo, Columbi lapsus, que se estrenará el viernes, para dar a conocer un manifiesto en el que justifican su apropiación de la "denominación de origen" -en palabras de Albert Boadella- Teatre Nacional de Catalunya. Este nombre, explicó el director, acompañará al de Els Joglars y al de todas aquellas formaciones teatrales que hagan una creación "genuinamente catalana" y deseen usarlo. "El nombre no estaba registrado y nosotros hemos presentado una solicitud, o sea, que tenemos ocupada la silla", expresó Boadella.

Hasta ahora, Teatre Nacional de Catalunya era como se conocía al proyecto de la Generalitat cuyo embrión es la Companyia Josep Maria Flotats, artista que está previsto sea el primer director del organismo. La sede de éste será, si se cumple lo previsto, un edificio de nueva planta concebido por Ricardo Bofill. Boadella definió ayer la operación de Els Joglars como "un pequeño golpe de Estado" y anunció que ya se han solidarizado con ellos los siguientes grupos- Comediants, DagcIl-Dagom, La Cubana, El Tricicle, Zitzánia Teatre, Zotal., La Fura dels Baus y Companyia Albert Vidal.

El Departamento de Cultura de la Generalitat no quiso ayer pronunciarse sobre la insólita iniciativa de Els Joglars. Max Cabrer, comisario del proyecto del Teatre Nacional, explicó a este diario que le parece "rnuy bien que Els Joglars se arroguen el nombre, "ya que eso quiere decir que son nacionalistas". "No tengo nada en contra", prosiguió, "no es un nombre de uso exclusivo, es como si la leche Ato quiere autodenominarse leche nacional de Cataluña; es una referencia común". En todo caso, Cahner recordó que se trata de un nombre que incluso ha aparecido en el Boletín Oficial de la Generalitat referido a un proyecto muy concreto. "Es como si ahora alguien quisiera registrar el nombre de Generalitat de Catalunya", expresó. "No creo que les dejen registrar lo de Teatre Nacional de Catalunya así a secas, pero en fin, es igual, no tiene mayor consecuencia; supongo que lo han hecho para dar más eco a su estreno".

En su manifiesto, Els Joglars expresan su indignación frente a la frivolidad practicada por la clase política en materia cultural" y critican "el reparto arbitrario de recursos públicos" y "la creación de operaciones de prestigio". "Todo ello realizado", subrayan "al margen de las necesidades reales".

"El denominado Teatre Nacional de Catalunya" -el de la Generalitat-, consideran "forma parte de este tipo de iniciativa, sazonada de presupuestos astronómicos y encaminada por un lado a proporcionar gloria a sus creadores y por la otra a sintetizar, aglutinar y oficializar el teatro catalán o mejor dicho, un concepto de teatro".

Els Joglars aseguran no estar dispuestos "a aceptar dócilmente las geniales ideas de nuestros políticos en materia artística", iniciativas que "entran en competencia desleal con la iniciativa privada".

Frente a la "amenaza" por parte del actual Gobierno de la Generalitat de "monopolizar el tealtro catalán", Els Joglars han tornado esa singular decisión le registrar y "ocupar" el nombre de Teatre Nacional de Catalunya, que desde ahora acompañará al de el grupo.

"¿Tiene que existir algo así como un Teatre Nacional de Catalunya?", se interrogó Boadella; "a mí me parece que no, pero antes de que lo hagan los demás, pues lo hacemos nosotros". "¿Por qué?, pues porque mejor digo yo lo que es un Teatre Nacional que Pujol, cuyo concepto de teatro son Els pastorets y La passió d'Olessa".

Interrogado por este diario sobre la opinión que le merece la selección de los siete grupos que concurrirán a la organización de la ceremonia inaugural de los JJ OO de Barcelona, Boadella manifestó que es "una suerte" que no se haya pensado en grupos catalanes como Els Joglars. "Montar una inauguración con gente como nosotros supondría una idea de dar la vuelta a este tipo de ceremonias y desde luego no es eso lo que aquí se pretende", dijo. El director recomendó entregar la organización del acto "a los militares", porque "hacen muy bien ese tipo de cosas y creo sinceramente que su futuro está en dedicarse a ellas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 8 de noviembre de 1989