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Querejeta: "No soy un mecenas de jóvenes cineastas"

El productor presentó en Barcelona su serie de mediometrajes 'Siete huellas'

El productor de cine Elías Querejeta presentó ayer en Barcelona la serie de mediometrajes Siete huellas en el marco de la Biennal de jóvenes creadores. Querejeta dijo no ser "un mecenas de jóvenes cineastas" y señaló que no se podía hablar de nuevos directores "cuando éstos ya tienen más de 40 años". Querejeta lamentó también "la inexistencia de una relación fluida entre Madrid y Barcelona como centros de producción cinematográfica".

La produccion de los siete mediometrajes partió de un proyecto de Gracia Querejeta, hija de Elías. "La idea fue reunir toda una serie de proyectos que hicieran referencia a las marcas que lleva la gente en su interior", señaló Querejeta. El proceso de selección "no siguió el modelo de un concurso público, ya que ello nos hubiera desbordado. Escogí a la gente por contacto directo o por las referencias que me dieron personas implicadas en el proyecto sobre conocidos suyos". La producción de Siete huellas se prolongó durante un año y medio, y contó con un presupuesto de 120 millones de pesetas.Al hablar de su papel en el rodaje y montaje de las películas, Elías Querejeta dijo que había intervenido "aunque sin marcar directrices, ya que lo que suelo hacer es discutir con los directores, no imponerles mis criterios". Dijo que la experiencia había resultado muy positiva. Se lamentó de las pocas oportunidades que tienen los jóvenes cineastas, hecho que ha provocado "un gran vacío generacional". Los derechos internacionales de esta serie de mediometrajes han sido cedidos a Televisión Española.

Elías Querejeta afirmó que España vive "un momento de gran demanda de audiovisual, y la oferta actual resulta insuficiente. No se debe perder la ocasión de desarrollar una ordenación que potencie la producción, ya que de lo contrario a partir de 1993 nos convertiremos en meros consumidores, y eso es algo que no interesa a nadie, cualquiera que sea su ideología".

También señaló que la polémica que se produjo en torno al decreto Semprún "ha propiciado un mayor entendimiento entre los profesionales del cine y la administración".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 18 de octubre de 1989