La Generalitat dice que el traslado de 15 ancianas de un geriátrico por orden del juez "no tiene justificación"

La directora general de los Servicios Sociales de la Generalitat, Ángela Miquel, criticó ayer el traslado de 15 ancianas de la residencia geriátrica Alba, de Vallvidrera, que fueron halladas en pésimo estado físico por una comisión judicial que se presentó en el centro en la madrugada del viernes. "Desde mi punto de vista, el traslado se hizo sin ningún tipo de justificación", afirmó la directora del departamento, para quien las mujeres se encuentran en buen estado de salud. La versión de la Generalitat es opuesta a la del juez César Plana, que a la vista de los hechos ordenó el cierre de la residencia y el ingreso en prisión de la propietaria del centro, Isabel López Alba, como responsable de las condiciones de vida infrahumanas.

En la noche del jueves al viernes, el médico forense que formaba parte de la comisión judicial que se presentó en el centro certificó que las mujeres que ocupaban el barracón anexo al edificio de la residencia se encontraban en situación precaria con signos de desnutrición, abandono y de falta de cuidado. Según comprobó la comisión judicial, 10 ancianas ocupaban una habitación de unos 20 metros cuadrados con 10 camas y sin apenas espacio entre ellas.Se da la circunstancia de que la comisión tuvo dificultades para entrar en el recinto ya que las empleadas se negaban a dejarles pasar. El juez acordó el ingreso en prisión de la propietaria a la vista del resultado de la comisión judicial y también por los hechos que se explicaban en la denuncia presentada ante la fiscalía el jueves pasado por la Coordinadora de Usuarios de la Sanidad.

Frente a la situación vista por la comisión judicial, la directora general de Servicios Sociales manifestó, tras visitar en la mañana de ayer a las internas en el instituto Frenopático, que las ancianas estaban bien, "no presentan síntomas de desnutrición, ni de abandono ni malos tratos", puntualizó.

Miquel negó que con su valoración estuviera criticando la acción judicial, si bien añadió que en la visita que realizaron inspectores del departamento a la residencia el lunes pasado no encontraron nada anormal. En su opinión, las residentes del centro están bien atendidas, punto de vista opuesto al del juez que decretó el cierre de la residencia que, no obstante, ayer seguía abierta.

Junto con la denuncia presentada por la Coordinadora se aportaron una serie de fotografías en las que se evidencia que algunas; de las mujeres que ocupaban el anexo a la residencia se hallan con profundas llagas y heridas en su cuerpo. Respecto a éste hecho, la directora de los Servicios Sociales afirmó que según el informe médico que le presentaron no existen tales lesiones. Miquel añadió que no habían recibido ninguna denuncia contra el centro y que tampoco tenían ningún tipo de notificación del juzgado.

Desconcierto de las familias

El traslado de parte de las internas de la residencia Alba sorprendió a los familiares de las ancianas, muchos de los cuales se enteraron ayer por los medios de comunicación. Algunos de ellos acudieron directamente al Frenopático para recoger a sus familiares y cinco de las ancianas fueron trasladadas a sus domicilios, mientras que las otras estaban instaladas en la capilla del Frenopático.Según la versión de Ángela Miquel, los familiares afirmaron que nunca habían detectado nada irregular en la residencia. Este desconocimiento es lógico puesto que, según la denuncia, a las visitas no se les dejaba entrar en el anexo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 23 de septiembre de 1989.

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