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Entrevista:

Aylwin: "No dudare en enfrentarme a Pinochet"

El candidato opositor a la presidencia de Chile confía en que nada interrumpirá el proceso democrático

"Ganar será lo más fácil; lo dificil será gobernar una democracia nacida tras 16 años de autoritarismo", cree Patricio Aylwin, el hombre elegido por los 17 partidos que integran la coalición opositoria chilena como su candidato a la presidencia. A menos de tres meses de las elecciones del 14 de diciembre, las encuestas confirman el optimismo del candidato opositor, que ayer finalizó en España una gira europea en busca de respaldo político y económico a su futuro Gobierno. A sus 71 años, Aylwin enfrenta la tarea más dificil que puede asumir un político en Latinoamérica: conducir el tránsito pacífico de una dictadura a una democracia, con el dictador vivo y al mando del Ejército.

Católico, descendiente de irlandés y española, experto legislador, afirma con una sonrisa que la tarea que está a punto de emprender es la culminación de una carrera.

Pregunta. ¿Cree que Pinochet va a entregar el poder si su candidato, Hernán Büchi, resulta derrotado?

Respuesta. Nada permite pensar seriamente en una interrupción del proceso electoral en marcha o en un desconocimiento de sus resultados. Las Fuerzas Armadas están convencidas de que han cumplido su papel político y de que en el futuro deberán ceñirse a las funciones que les asigna la Constitución y, en consecuencia, reconocer al Gobierno legítimo.

Cohabitación,

P. Pero Pinochet ha dicho que se mantendrá como jefe del Ejército. ¿Cómo va a enfrentar esa cohabitación obligada?

R. No creo conveniente que Pinochet se mantenga en su cargo, pese a que la Constitución lo autoriza. Tengo la esperanza en que, con patriotismo y dignidad, podremos encontrar soluciones que satisfagan a todos.

P. ¿Que hará como presidente si Pinochet le veta una ley o le intenta imponer una medida?

R. Le diría: "Respeto su opinión, pero usted no tiene derecho a opinar en esta materia". No tengo miedo. No dudaré en enfrentarme a Pinochet y ejercer la autoridad que la Constitución me confiere.

P. Pinochet se ha referido a usted, aunque sin nombrarlo, como alguien que será su "superior jerárquico".

R. Esa expresión refleja el principio de verticalidad del mando que está muy arraigado en las Fuerzas Armadas. Por eso, no creo que haya razones para temer que los militares quebranten el principio de obediencia jerárquica.

P. Pero los militares dieron hace 16 años un golpe contra un presidente constitucional.

R. Pinochet tiene una visión providenciafi sta de si mismo. Cree que ha salvado al país. Su vocación natural es la de ser dictador, pero una vez que asuma el nuevo Gobierno, la institucionalidad le pondrá más límites a él, como comandante en jefe, que los que le ponga al presidente. La dictadura feroz del comíenzo evolucionó hasta tener que acatar incluso una derrota en un plebiscito,

P. Usted, como presidente de la DC en la época del golpe contra Allende, justificó a. los militares mientras la izquierda era reprimida duramente. ¿Se han cerrado esas heridas?

R. Hemos llegado a tenernos recíproca confianza con los partidos de izquierda. El sufrimiento común nos hizo comprender que es más lo que nos une que lo que nos separa. Hemos decidido dejar que sea la historia la que Juzge.

Apoyo comunista

P. Ahora ha recibido incluso el apoyo de los comunistas.

R. Tener el apoyo de un adversario, como he sido sierrípre de los comunistas, lo aprecio como un gesto valioso que crea un reconocimiento recíproco.

P. Un dirigente del Frente Patriótico Manuel Rodriguez declaró en Madrid que continuará su lucha armada aún si usted es elegido presidente.

R. Respeto todas las ideas que acaten las reglas del juego democráticas. Pero sancionaré con todo el rigor a quien no las acate y pretenda imponer sus ideas con la violencia.

P. ¿Cómo va a enfrentar los procesos por violaciones de los derechos humanos? ¿Habráimnistía o habrá juicio?

R. Nuestro programa propone la reconciliación sobre la base de la verdad y la justicia. No vamos a juzgar a instituciones, pero seguirán adelante los juicios contra los responsables de los casos más notorios. Las experiencias vividas recientemente por Argentina y Uruguay dejan lecciones que queremos aprovechar para no paralizar la transición.

P. ¿Teme más al extrernismo de derecha o al de izquierda?

R. Todos son repudiables, pero el rechazo total que encuentran ambos en la población chilena los dejarán cada -vez más huérfanos de apoyo. Chile está cansado de guerra y quiere la paz. Mi tarea será ofrecer la paz. Soy un hombre de compiromisos y no de confrontación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 23 de septiembre de 1989