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El Ayuntamiento comunista cede en Bolonia la gestión de servicios públicos

Renzo Imbeni, alcalde comunista de la ciudad italiana de Bolonia, acaba de tomar una decisión que él mismo no ha dudado en calificar de "revolucionaria" y que ha cogido por sorpresa a las mismas jerarquías nacionales de su partido. Ha anunciado que el gobierno de la ciudad, formado exclusivamente por comunistas, se retira de la gestión de todo lo que hasta ahora administraba públicamente, para dejarla en manos privadas. Por ejemplo, el Ayuntamiento cede la gestión de las 21 farmacias, el matadero, la conservación de las calles, de la red eléctrica, de las escuelas y del enorme patrimonio inmobiliario.

¿Lo hace Imbeni porque la administración municipal va mal? No, al contrario, explica. Se hace ahora que va bien y antes de que pueda ir mal. Precisamente Bolonia ha sido siempre considerada como la ciudad modelo de Italia en cuanto a la administración pública, una especie de oasis en medio de tanta corrupción nacional. Una ciudad donde los comunistas nunca han perdido la alcaldía, a pesar de la crisis que ha zarandeado en Italia a los hijos de Togliatti. Los ciudadanos de una de las ciudades más ricas del país han dado siempre confianza a sus gobernantes en la gestión de la ciudad.

La filosofía de Imbeni

La filosofía de Imbeni y de sus compañeros de gobierno es la siguiente: antes de que el patrimonio global de la ciudad, conquistado con tanto esfuerzo y sacrificio de todos, pueda deteriorarse por falta de fondos es mejor prevenir entregando su gestión a manos privadas serias que aseguren su futuro. Nos salimos de las farmacias, de las escuelas, del matadero, de tantas cosas, explica el alcalde, para poder disponer de medios para ampliar los servicios en el sector del ambiente, de la asistencia a los ancianos y de los emigrados.A los que le acusan de haberse convertido a las tesis de Margaret Thatcher, Imbeni responde irónico: "No, no se trata de vender los cubiertos de plata para pagar deudas. No vendemos los inmuebles, por ejemplo, pero creemos justo confiar a otros la gestión y la manutención de los mismos. Lo que queremos es más sociedad y menos gestión, lo que no es sinónimo de más mercado y menos Estado. Significa que la sociedad, los privados, son llamados a participar, a afrontar y resolver mejor las finalidades sociales propias del gobierno municipal".

Según el alcalde comunista, la Administración debe respetar al ciudadano y no engañarle. "Pagas tanto de impuesto y el inunicipio te da tanto. ¿Quieres un nuevo servicio? Te lo damos, pero tienes que pagarlo".

El alcalde visitará a empresarios, asociaciones privadas y cooperativas para exponerles su proyecto, que piensa puede servir a nivel nacional.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 23 de septiembre de 1989