EDUCACIÓN

Incorporados a los colegios los alumnos con edades comprendidas entre los tres y los 14 años

El curso en preescolar y EGB comenzó ayer en las comunidades autónomas de Galicia, Andalucía y Canarias, que suman una población escolar de cerca de 3.500.000 niños. En las otras comunidades autónomas con competencias educativas plenas (Valencia, Cataluña y País Vasco) y en el territorio escolar dependiente de la Administración central continuó el regreso a las aulas, con la incorporación de los alumnos que no lo hicieron la pasada semana. Es el caso de los niños de tres años, que este curso comienza a escolarizarse por primera vez en las 28 provincias del llamado "territorio MEC".

Amaya García, Mayita, se restriega las manos manchadas de plastilina en su pequeña bata rosa. "Hoy me han pegado dos niños", le explica tímidamente a su madre, que acudió a verla a la hora del recreo "por sí la niña lloraba".Pero Mayita, que acaba de cumplir tres años, tuvo que ahogar sus lágrimas dentro del patio de la escuela, al igual que sus seis compañeros de quinta que recibieron ayer su bautizo escolar en el colegio público Claudio Sánchez Albornoz, en el distrito madrileño de San Blas.

Mayita tiene unos divertidos bucles rubios y unos ojazos oscuros más grandes que ella. Se la ve desde lejos, caminando a saltitos mientras mira indecisa el tumulto de madres, padres, tíos y abuelos que se agolpan en la puerta como si esperaran el regreso a casa del hijo pródigo.

Por fin ve a su madre, Marta, que no parece echar de menos a la pequeña. "Ella estaba deseando venir al cole y aquí está. Lo que más me duele es levantarla a las ocho y media, pero ya se acostumbrará".

A escasos metros, Israel Díaz Verges, también de tres años, se queja: "No me han dado ni hojas ni cuaderno. Hemos estado jugando con un juguete". A Israelíto se le han roto los esquemas desde el primer día y no acaba de comprender por qué tiene que ir a clase.

La única escena en las aulas la ha protagonizado un pequeño que no quería desprenderse de los brazos maternos. "Normalmente aconsejamos a los padres que se vayan", afirma una profesora de preescolar, "pero en este caso no ha habido más remedio que retenerles hasta que han conseguido calmar al niño. Si se mete en clase dando sollozos, los demás no tardan en seguir su ejemplo".

Algo así ocurrió en otro colegio madrileño, el Manuel Siurot, en el populoso barrio de Vallecas. El primer día de clase fue lo más parecido a un entierro: niños pegados como lapas al cuello de sus madres, ordenanzas arrastrando a los pequeños hasta las aulas, un concierto de llantos al poco de comenzar las clases... Una experiencia tan traumática para los pequeños como para los padres y los profesores.

Improvisación

Algunos profesores se quejan de la improvisación con la que el Ministerio ha abierto las aulas de los colegios públicos a los niños de tres años. "No hay programa oficial, ni libros de texto, ni una mínima línea por la que discurrir", se quejan.Escenas y anécdotas semejantes se habrán repetido en centenares de escuelas de toda España. La distribución de la oferta de puestos para los niños de tres años no es uniforme en las 28 provincias dependientes de Educación y Ciencia. El titular de este departamento, Javier Solana, afirmó que los centros públicos atenderán este curso a una media del 20% de la población de esa edad.

Entre tanto, el regreso a las aulas, que aún seguirá siendo actualidad durante varios días más, arroja los primeros escarceos entre las respectivas administraciones de una parte y, de la otra, los sindicatos y las asociaciones de padres, que se quejan, unos y otros, de diversas anomalías.

Los padres de unos 700 alumnos de EGB de dos colegios públicos de Zaragoza reiteraron ayer su negativa a que sus hijos asistan a clase hasta que no se solucionen los problemas de higiene y seguridad que tienen dichos centros, provocados, en su opinión, por la presencia de 10 familias gitanas que viven en las inmediaciones, informa Javier Ortega.

El comienzo del curso en Canarias fue calificado de "caótico" por el Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza de Canarias (STEC), mayoritario en el sector, informa Carmelo Martín. Las clases se iniciaron con una crisis en la Consejería de Educación, Cultura y Deportes, cuyo titular, Enrique Fernández Caldas, dimitió la semana pasada en medio de una polémica sobre la creación de dos universidades en las islas.

En Andalucía, pese a que la Junta aseguró que el curso comenzó con normalidad y que las anomalías afectaron a menos del 1%. de la población escolar andaluza (estimada encerca de 1.300.000 alumnos), la vuelta a las aulas registró anomalías en toda la región, informa Isabel Pedrote. En Sevilla 37 colegios se encuentran en obras, y similar problema determinó las protestas de los padres de los alumnos de tres colegios de Algeciras (Cádiz).

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 18 de septiembre de 1989.

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