Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La policía admite la existencia de un campo de tiro ilegal en Paterna

Funcionarios de la Jefatura Superior de Policía de Valencia han admitido en las últimas horas la existencia de un campo de tiro presuntamente ilegal situado en la finca de Mandor, propiedad de Enrique Trénor Lamo de Espinosa, conde de La Vallesa. La finca está siendo investigada por la brigada de información de la policía de Valencia como consecuencia de reportaje publicado el pasado viernes por el semanario Interviú en el que se asegura que la citada propiedad había servido de campo de entrenamiento a los mercenarios de los narcotraficantes del cártel de Medellín.

Según ha informado a EL PAÍS el propio encargado de la finca, Bartolomé Soriano, el campo ilegal venía siendo utilizado habitualmente por funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía adscritos a la comisaría de Paterna, así como por miembros de la Guardia Civil y por policías locales del citado Ayuntamiento. El encargado desmintió, en todo momento, que el campo de tiro haya sido utilizado por mercenarios al servicio de los narcotraficantes de Colombia.El encargado añadió que había recibido órdenes del propietario de la finca, el conde de La Vallesa, para que permitiera el acceso a su propiedad a las fuerzas de orden público que quisieran hacer prácticas de tiro en el citado lugar. Estas prácticas venían efectuándose al margen del reglamento, en un entorno "festivo y relajado", en el que participaban además ocasionalmente algunos familiares. Añadió que estas prácticas dieron pie a la celebración de algunos concursos informales entre los citados funcionarios, y que habitualmente finalizaban con una comida o unas copas servidas en el mismo lugar.

Frente a esta versión, el propietario de la finca, Enrique Trénor Lamo de Espinosa, abogado de profesión, afincado en Valencia, aseguró que sólo ocasionalmente la finca había sido usada para efectuar disparos por parte de la policía local de Paterna. Recalcó también que no se trataba de un campo de tiro, sino de un barranco, en una de cuyas paredes se habían situado las dianas.

En un momento dado de la conversación, Enrique Trénor se negó a aclarar cualquier otro punto relativo al tema e invitó al periodista a que efectuara las preguntas en presencia de su abogado o a través de un cuestionario. Aseguró que actuaría judicialmente contra cualquier medio de comunicación que le vinculase al narcotráfico.

El concejal socialista del Ayuntamiento de Paterna y responsable de la policía local, Bernardino García Moya, indicó, por su parte, que desconocía la existencia de estas prácticas y que las únicas permitidas oficialmente eran las que periódicamente se efectúan en un recinto controlado en El Saler, al sur de la ciudad de Valencia, a unos 10 kilómetros de la capital. Añadió que si esta información se verificaba, se vería obligado a abrir un expediente informativo y a apercibir a los policías.

Situación irregular

Portavoces de la comisaría del Cuerpo Nacional de Policía de Paterna y de la Jefatura Superior de Valencia trataron de restar importancia a la existencia de este campo y las prácticas de tiro, alegando que era una cuestión impopular, pero habitual. Reconocieron que se trataba de una práctica absolutamente irregular, pero opinaron que es dudosamente sancionable.Las mismas fuentes policiales aseguraron que este campo, en su opinión, no guarda relación con el adiestramiento de los mercenarios. El delegado del Gobierno en Valencia, Eugenio Burriel, declinó ayer realizar declaraciones a este diario.

La finca de La Vallesa de Mandor está situada en la urbanización El Plantío y forma parte, junto con otras tres, de una inmensa propiedad de la familia Trénor.

Cuatro funcionarios de la Brigada de Información de la Jefatura de Policía de Valencia prosiguen con una minuciosa investigación sobre las cuatro fincas denunciadas por la revista Interviu, donde se presume que se entrenaron los narcomercenarios. Ayer acudió a las dependencias policiales Miguel Tormo, de: 66 años de edad, propietario de la torre El Conventet, situada en la urbanización de El Plantío. Al parecer la conversación no tuvo el carácter de una declaración.

La investigación de la policía se centra por ahora en torno a las otras tres fincas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 12 de septiembre de 1989

Más información

  • La jefatura de Valencia abre una investigación