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La Generalitat cierra un geriátrico que no reunía condiciones de habitabilidad

El Departamento de Bienestar Social de la Generalitat clausuró ayer la residencia geriátrica San Antonio, situada en un piso del número 435 de la Gran Vía de Barcelona, por carecer de los correspondientes permisos oficiales y no reunir las condiciones mínimas de habitabilidad. Bienestar Social abrió el pasado mes de junio expedientes de cierre a tres geriátricos, entre los que se encontraba la residencia San Antonio, pertencientes a la asociación ASCRE, cuyo propietario es Antonio Jodar González. Esta medida fue adoptada después de que un juez descubriera que en una de estas residencias, situada en Vallvidrera (Barcelona), eran internados enfermos mentales con los ancianos. Éstos últimos eran víctimas de agresiones.La residencia San Antonio carecía tanto del permiso municipal de apertura como de la autorización para funcionar como geriátrico que ha de emitir la Generalitat, según informó Ángela Miquel, directora general de Servicios Sociales. Miquel indicó que esta residencia tenía 29 personas internadas, cuando su capacidad máxima era de 14, y que carecía de un sistema de evacuación señalizado y de ventilación en algunos dormitorios. El desalojo de la residencia se produjo durante la mañana de ayer de forma voluntaria y sin que se produjera ningún incidente, según manifestó la directora general de Servicios Sociales. Algunos ancianos fueron trasladados a otro geriátrico de ASCRE y otros fueron recogidos por sus familiares.

Los vecinos del inmueble donde estaba la residencia habían denunciado en repetidas ocasiones ante la Administración autonómica "el fuerte olor a orines" que emanaba del piso y el hecho de que "los residuos hospitalarios fueran evacuados por los desagües generales".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de julio de 1989