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Richard Meier presenta un proyecto audaz para el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona

Las obras comenzarán en 1990, y el centro funcionará en 1991

El arquitecto norteamericano Richard Meier presentó el lunes públicamente en Barcelona la maqueta del futuro Museo de Arte Contemporáneo de la ciudad, que se ubicará en el conjunto de la Casa de la Caritat. El anteproyecto de Meier consiste en un edificio moderno que vincula e interrelaciona los distintos elementos de la Casa de la Caritat entre sí y con su entorno urbano. Paralelamente a la presentación del anteproyecto arquitectónico, Daniel Giralt-Miracle, director del museo, esbozó la futura orientación museográfica del centro y lo definió como "el primer museo que nace en Barcelona en la democracia y que es producto del consenso entre las instituciones autonómica y municipal y la sociedad civil".

Richard Meier dijo a este diario: "Estoy muy contento con este anteproyecto, que es el tercero que hago, porque ha quedado un edificio que es audaz y al mismo tiempo armónico con el conjunto urbano; he tratado de trabajar con todos las condicionantes urbanos de la zona, que son muchos, puesto que no se trataba de crear un objeto aislado en el espacio, sino un edificio vinculado con el conjunto del museo".El arquitecto, ganador del Premio Pritzker, el galardón más importante de su profesión, y autor de proyectos como el Museo de Artes Decorativas de Francfort, el museo de Villa Strozzi en Florencia o los proyectos de museos para La Haya y para la Fundación Getty en Los Ángeles, está considerado uno de los especialistas mundiales en el proyecto de centros de cultura. Su arquitectura tiene raíces racionalistas, se basa en la elegancia de formas y la combinación de líneas rectas y curvas, con especial atención a la luz, que para él "hace posible un diálogo entre el interior del edificio y el entorno exterior".

Meier explicó: "Intento establecer líneas de comunicación entre el museo y sus alrededores a través de accesos, caminos que atraviesan el conjunto, aberturas al exterior y otros recursos, como un patio que espero que sea muy dinámico, o la cafetería, que es el aspecto más atrevido del proyecto".

Uno de los detalles más espectaculares del anteproyecto presentado ayer por Richard Meier es que logra establecer los límites de la zona de influencia del conjunto museístico mediante dos edificios que ya existían y que, hasta ahora, no sólo quedaban semiocultos, sino que parecían muy distantes el uno del otro; el Convent dels Angels y el edificio construido por Josep Lluís Sert para el Servicio Antituberculoso de la Cruz Roja, situado cerca de la plaza de Castilla.

"Sí", explica Meier, "me pareció una buena idea vincular estos dos edificios mediante un camino de peatones que atraviesa el conjunto museístico. Pienso que entre ambos refuerzan el aspecto más definitorio del edificio: su contemporaneidad".

Richard Meier insistió en que todo el proyecto se basaba en un calendario posible y aseguró que el museo estaría en funcionamiento antes de 1992. "Las obras comenzarán el año que viene y en 1991 ya habrá partes en funcionamiento, pero creo que es importante decir que hemos pensado en este proyecto como algo que ha de servir para los próximos 200 años y opino que también es importante que se halle en el corazón de la ciudad; espero que sea el primer paso para tener una concentración de cultura en el corazón de Barcelona".

Colaboraciones

En la dirección de obras del proyecto barcelonés, Meier contará con la colaboración del arquitecto Fernando Ramos, director de la Escuela de Arquitectura y autor -junto a Ignasi de Solá-Morales y Christian Cirici- de la reconstrucción del pabellón Mies Van der Rohe de Montjuïc. Fernando Ramos definió el anteproyecto de Richard Meier como "un edificio armonioso, muy independiente, pero que se integra perfectamente en el entorno; audaz, pero potenciador del contexto urbano".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 28 de junio de 1989