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Eltsin y la izquierda, barridos en las elecciones al Soviet Supremo

PILAR BONET, La oposición política radical del Congreso de los Diputados de la URSS fue barrida ayer en las elecciones para el Soviet Supremo. Los diputados reformistas, encabezados por el historiador Yuri Afanasiev y el economista Gavril Popov, acusaron de manipulaciones antidemocráticas a la mayoría conservadora y al líder Mijail Gorbachov, e invitaron a crear un grupo parlamentario de progresistas.

La derrota de Boris Eltsin en las elecciones al Soviet de las Nacionalidades, una de las dos cámaras de 271 diputados del Soviet Supremo, fue la gota que colmó el vaso de la paciencia de los radicales, que pasaron ayer al contraataque cuestionando los métodos de trabajo del Congreso. El escritor Ales Adamovich pidió la aprobación de un sistema de impeachment (moción de censura) que permita destituir al presidente. Eltsin era uno de los 12 candidatos a los 11 escaños correspondientes a la República Federativa de Rusia en el Soviet de las Nacionalidades.

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Por otro lado, el debate sobre la candidatura de Anatoli Luk1anov, miembro del Politburó propuesto por Gorbachov como vicepresidente del Soviet Supremo, fue aplazado hasta el lunes.

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Eltsin, eliminado del Soviet de las Nacionalidades

Viene de la primera páginaBoris Eltsin, que parecía a punto de echarse a llorar cuando se anunciaron públicamente los resultado s, obtuvo 964 votos en contra y 1.185 a favor, y fue el único candidato sobrante en todo el Soviet de las Nacionalidades, donde las listas de las diversas repúblicas tenían un número de candidatos equivalente a los puestos disponibles, con excepción de la lista rusa. [Unas 20.000 personas se congregaron por la noche en el complejo deportivo de Luzhniki de Moscú para expresar su apoyo a Boris Eltsin y los demás diputados re formistas que no consiguieron representación, informa Efe].

Eltsin había dejado el puesto de vicepresidente del Gostroi, el Comité Estatal de la Construcción, y aspiraba a algún cargo dirigente en el nuevo Parlamento, lo que parece excluido tras el resultado obtenido en la votación de unas listas previamente confeccionadas por un procedimiento poco claro y con total negligencia de los candidatos que fueron surgiendo durante las sesiones del Congreso.

Vitafi Vorotnikov, miembro del Politburó y presidente del Presidium de la República Federativa Rusa, fue el último clasificado, por encima de Eltsin, con 761 votos en contra. Vorotnikov fue duramente criticado por varios oradores, incluido Yuri Afanasiev, y Anatoli Lukianov. Lukianov ftie interrogado por Andrei Sajarov sobre los decretos que limitan la libertad de manifestación y de expresión.

El destino de Eltsin fue compartido por muchos de los más populares defensores de la perestroika, que no lograron un escaño ni en el Soviet de las Nacionalidades ni en el de la Unión. La socióloga Tatiana Zaslavskaia recibió 1.558 votos en contra y sólo 591 votos a favor. Fracasaron también el periodista Mijail Poltaranin, antiguo director del periódico Moskovska¡a Pravda y su actual subdirector, Valentin Logunov, así como el periodista especializado en temas agrícolas Yuri Chernichenko, el economista VIadimir Tijonov, el ecologista Alexei Yablokov, el historiador Serguei Stankevich e llia Zaslavski, defensor de los derechos de los minusválidos, que eran todos ellos candidatos al Soviet de la Unión dentro de las listas de la República Federativa Rusa.

"Si se tiene en cuenta el nivel de cualificación y profesionalidad", dijo ayer el historiador Yuri Afanasiev, "hemos formado un Soviet Supremo estalinistabrezneviano". La intervención de Afanasiev, que hablaba despacio y de forma brillante, fue uno de los momentos estelares de la jornada y marcó una recuperación de la capacidad crítica de los radicales. Cuando Afanasiev volvió a su silla, tras haber criticado a la "mayoría agresiva y obediente", un sector de la sala se puso en pie y le ovacionó largamente. Afanasiev criticó al Congreso por no haber reaccio nado a las voces de Nagorno Karabaj, la región autónoma cuyos candidatos no estaban en la lista sometida a votación, tal como se descubrió al repartirse ésta poco después de las once de la noche del día anterior.

Aislamiento de Lituania

El historiador censuró también el aislamiento en el que se había de jado a la delegación de Lituania, que pedía la introducción del principio del candidato alternativo, y criticó al historiador Roy Medvedev y al escritor Serguei Zaliguin. Ambos hicieron afirmaciones de corte centralista que han indispuesto en contra suya a las minorías del B áltico en el Congreso. Afanasiev calificó la votación al Soviet Supremo de "embrutecida" y, como otros hicieron después, denunció la falta de toma en consideración de las propuestas que se hacían en la sala y la forma arbitraria en que se decidía si se votaban o no. "Me diriJo a ustedes, mayoría agresiva y obediente que hizo fracasar ayer todas las decisiones del Congreso que el pueblo esperaba de nosotros", señaló Afanasiev.

Por su parte, Popov acusó al Presidium del Congreso de no repartir sus documentos entre los diputados y no prestarles locales. Popov, uno de los decididos partidarios de la economía de mercado, anunció que él y un grupo de diputados se disponían a formar un grupo interregional interdependiente e invitaban a todos a unirse a él.

"En las elecciones, el aparato ha vencido. Vencer era fácil aquí, pero ¿quién vencerá a la inflación en el país, a los estantes vacíos y a la incompetencia de la dirección?", dijo Popov. "Estoy atemorizado, pues si la gente no puede organizar el trabajo en una sala, ¿que hará con el país?".

El economista dijo estar dispuesto a tener paciencia con el aparato, pero se mostró preocupado por "cuánto aguantará la población". En los pasillos, Andrei Sajarov predecía que el día de ayer llevaría a huelgas, según la acusación realizada por el diputado Obraz, un veterano de la guerra.

Gorbachov parecía algo confuso tras las palabras de Afanasiev y Popov. Afirmó que el importante tema planteado por Afanasiev había sido llevado hasta la "creación de fracciones y el cisma" por Popov. "Me acusan de manipular a la mayoría del Congreso. Pido no sospechar de mí", sentenció Gorbachov, que se mostró claramente en contra de todo fraccionamiento y, hábilmente, colocó a los diputados moscovitas en posición de conspiradores. "No debemos dejar que el Congreso se deshaga a pedazos", dijo el líder.

En tono conciliador intervino Alexandr YakovIev, el director de la revista Novedades de Moscú, según el cual la posibilidad de "consolidación" no se ha agotado aún y, por tanto, no procede plantear el tema de las fracciones. YakovIev pidió, sin embargo, que se garantizara el derecho de las minorías a expresarse.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 28 de mayo de 1989

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