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Más de 100.000 chinos piden en Pekín reformas políticas

Más de 100.000 jóvenes, marcharon ayer a pie desde la zona universitaria de Pekín hasta la famosa plaza de Tiananmen, en el corazón de la capital, para pedir reformas políticas a los dirigentes del partido comunista. La marcha, que cubrió una distancia de unos 15 kilómetros, ha sido considerada como una muestra más de la capacidad de concentración de los sectores estudiantiles en el pulso que mantienen con las autoridades.

El Gobierno, que desde el órgano oficial, Diario del pueblo, había advertido en un duro editorial que no iba a tolerar las protestas de "un pequeño grupo", calificó sus demandas como "una campaña orquestada para acabar con los logros de la Revolución". Durante la marcha, la mayor de cuantas se han registrado en China desde la gran revolución cultural, (1966-1976), hubo algunos enfrentamientos entre los estudiantes y la policía.La advertencia gubernamental incluía también un llamamiento a la población para que se opusiera activamente a los grupos estudiantiles ante el peligro de que China pudiera convertirse ,,en un turbulento país sin ninguna esperanza".

El desaflo estudiantil no se hizo esperar y en la misma noche del miércoles los universitarios acordaron en asambleas una marcha sobre la capital. Paralelamente, la policía retiraba de la plaza de Tiananmen un retrato del fallecido ex secretario general del Partido Comunista Chino Hu Yaobang, así como otras pancartas pidiendo libertad. A primeras horas de la mañana miles de jóvenes partieron desde las diferentes universidades, situadas al oeste de la capital, hacia el centro de Pekín en un trayecto que, a pie, se prolonga durante tres horas.

Control policial

La fuerte presencia policial y la actuación de centenares de miembros del Ejército, que acordonaron toda la zona de Tiananmen provocó un colapso circulatorio en la ciudad. Durante todo el día el acceso a la mayor explanada del mundo estuvo fuertemente controlada. El pasado mes de febrero, en ese mismo lugar, el presidente de Estados Unidos, George Bush, saludó a los chinos.Durante la marcha estudiantil, la población que seguía el recorrido lanzaba gritos de apoyo a los estudiantes y pedía a la policía que les permitiera llegar hasta el templo de la capital, informa Paulette Flahavin. Los manifestantes, muy bien organizados,propagaban que no_querían disturbios callejeros y que su marcha no iba ni contra el socialismo ni contra el partido.

La cabeza de la manifestación llegó a la gran plaza sobre las 13 horas locales -siete de la madrugada en España- Al mismo tiempo, el Ejército impedía salir de las bocas del metro, situadas en los alrededores de la plaza, a los que querían acceder a ella. Los manifestantes portaban pancartas y repartían octavillas en las que pedían democracia y libertad y lucha sin cuartel contra la corrupción y los sobornos.Muchos de ellos aplaudían a la policía en una actitud dificil de comprender para los occidentales. "Tan sólo queremos que la apertura económica que se ha registrado en el país se complete con la reforma política", comentaba uno de los dirigentes estudiantiles.

Una parte importante de la población seguía con ciertas dosis de cinismo la manifestación, fruto sin duda de un pueblo que ha visto cómo en los últimos años se ha pasado de la ideología de Mao Zedong, el gran timonel de la revolución china, a un cierto culto por el dinero y el sistema capitalista. La televisión china no dió imágenes de la marcha estudiantil, limitándose a leer algunos fragmentos del editorial del Diario delpueblo. La actitud pasiva de la policía durante la marcha, fue interpretada como una prueba de que las autoridades preferirán utilizar la vía blanda en sus negociaciones con el movimiento estudiantil. Los estudiantes esperan ahora la fecha del 4 de mayo en que se cumplirá el 70 aniversario de la constitución del movimiento que dió origen al Partido Comunista Chino.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 28 de abril de 1989

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