La sombra de la leyenda
Ozzy Osbourne, cantante que entre 1969 y 1980 perteneció al mítico grupo Black Sabbath, atraviesa un delicado momento en su no demasiado brillante carrera solista. Vestido con una malla negra decorada con decenas de minúsculos brillantes, su aspecto recordaba más al de un trapecista jubilado que el que se espera debe lucir una de las más agresivas estrellas del heayy-metal. Era la sombra de la leyenda, maltratada por el tiempo y los abusos, quien recorría el escenario con la torpe monotonía con que el felino deambula por su jaula.A los 30 minutos de comenzar en concierto, Ozzy se tomó el primer descanso; cedió el protagonismo a un espectacular guitarrista que aprovechó la ocasión para ofrecer un solo de 13 minutos de duración. Tras recobrar el aliento, que no la voz, la estrella regresó para interpretar dos canciones antes de retirarse de nuevo. Alternando canciones antiguas con temas de su último elepé, No restfor the wicked, Osbourne finalizó su agónica actuación, dejando el amargo regusto de lo que debió ser una retirada digna.
Ozzy Osbourne
Ozzy Osbourne (voz solista), Zakk Wilde (guitarra), Geeze Butler (bajo) y Randy Castillo (batería). Madrid. Pabellón de Deportes del Real Madrid. Madrid, 14 de abril.


























































