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VIENA, CAPITAL DE LA DISTENSIÓN

Moscú propone a la OTAN más reducciones de armas

La Unión Soviética se presentó ayer como la campeona del desarme en Europa al proponer reducciones de armas convencionales más ambiciosas que las previstas y abrir nuevos foros de negociación Este-Oeste sobre fuerzas nava. les y armas nucleares. El jefe de la diplomacia soviética, Edvard Shevardnadze, no dudó en afirmar que ambos bloques "emprenden la tarea de superar la división de Europa", y, en nombre de la OTAN, su homólogo británico, Geoffrey Howe, le respondió con cautela que "ahora hay una esperanza real de poder dejar atrás 40 años de guerra fría".

ENVIADO ESPECIALLos ministros de Asuntos Exteriores de los países participantes en la Conferencia sobre Seguridad y Cooperación en Europea (CSCE) -EE UU, Canadá y todos los europeos, excepto Albania- están reunidos desde ayer en el palacio vienés de Hofburg y hasta que el próximo jueves empiecen las conferencias sobre armas convencionales (CFE), entre los 23 miembros de la OTAN y del Pacto de Varsovia, y sobre medidas de confianza (CSBM), entre los 35 integrantes de la CSCE.Shevardnadze aceptó en su discurso la tesis atlántica de empezar a discutir la reducción de las armas ofensivas que permiten desencadenar un ataque por sorpresa, pero a los carros de combate, los vehículos blindados de transporte y la artillería, que para la OTAN son prioritarios, el ministro soviético añadió los helicópteros de combate, la aviación táctica y los soldados. "¿Qué tipo de reducción es ésta", se preguntó, "si no afecta al principal integrante de las fuerzas armadas, su personal?".

Si la ampliación de la lista de armas ofensivas era esperada, el elevado porcentaje de reducción propuesto por Shevardnadze -un 15% por debajo del más bajo nivel actualmente existente para cada modelo de arma convencional- sorprendió a su auditorio, como también lo hizo su proposición de rebajar en una segunda fase un 25%. el número de soldados de las alianzas militares hasta que en una tercera y última etapa los ejércitos de ambos bloques tengan "un estricto carácter defensivo".Propuesta occidental

En nombre de los aliados, Howe contestó con un discurso, a la vez más preciso y menos ambicioso, proponiendo cuatro medidas en una sola etapa para que Europa deje de ser "el lugar del mundo donde más armas están concentradas" y que "Europa del Este se libre de la dominación de una nación por otra", en alusión al predominio de la URSS.

Primero, dijo Howe, hay que fijar en 40.000 el número de carros de combate autorizados en Europa, en 22.000 las piezas de artillería y en 56.000 los vehículos blindados de transporte, de los que cada bloque podría poseer la mitad, pero sin que ninguno de sus miembros rebase el 30% del total. Concretamente, por ejemplo, la URSS se vería obligada a reducir en un 66% el número de sus carros y cañones.

Para atenuar la presión soviética sobre el Este, Howe insistió en que el número de armas ofensivas que cada superpotencia podrá desplegar fuera de sus fronteras debería estar estrictamente limitado a 3.200 carros, 1.700 piezas de artillería y 6.000 vehículos que, además, tendrían que estar repartidos entre diversas zonas para impedir una excesiva concentración a lo largo de la frontera de la RFA.

Pero mientras Howe ciñó su alocución al mandato de la CFE, Shevardnadze amplió el debate. Tras recordar que el Pacto de Varsovia predicaba con el ejemplo efectuando, al margen de la conferencia de Viena, reducciones unilaterales que sólo este año totalizarán 20.000 hombres, 2.700 carros y 300 aviones de combate, invitó al Oeste a "responder con una iniciativa similar en las categorías de armas en que tiene ventaja".

El orador soviético puso aún más énfasis en la necesidad para la OTAN de renunciar a una modernización de su armamento nuclear táctico, prevista para esta primavera, "que puede destruir la frágil confianza que emerge justamente en Europa". A renglón seguido, propuso que "empiecen cuanto antes negociaciones separadas sobre la reducción y la completa eliminación de las armas tácticas" que, como primer paso, deberían ser retiradas de las zonas fronterizas para evitar que puedan alcanzar el territorio del adversario.

A esta propuesta y a otra consistente en incluir en la CFE a la Marina, cuyos buques están a veces equipados con misiles con capacidad nuclear, sir Geoffrey Howe contestó que si "Europa ha conocido su más largo período de paz ininterrumpida es en parte debido a la existencia de armas nucleares"."Es imposible desinventarlas o encontrar un sustituto con una fuerza de disuasión comparable", añadió.

Frente a un Shevardnadze que llegó a la tribuna con ideas innovadoras, como la extensión a un Oriente Próximo amenazado por la guerra nuclear y química del proceso de desarme en curso en Europa, los occidentales fueron, una vez más, mucho menos atrevidos.

Todo lo más, el secretario de Estado de EE UU, James Baker, señaló que el presidente Bush había decidido acelerar el desmantelamiento de las armas químicas norteamericanas de la RFA, "lo que requiere disponer de un almacenamiento seguro y desarrollar planes concretos para destruirlas "

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 7 de marzo de 1989

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