Sólo un tren
Lo que presenta el estudio Hinderik, de Holanda, en la sala Olimpia es un tren. Un tren en tamaño y apariencia naturales, que pasa por delante de nosotros, se detiene, continúa, en cuyo interior a veces pasan cosas de la línea surrealista -un piano que se convierte en mesa de billar-, otras veces de antigua película de acción -la chica perseguida, la pareja que cuelga, agitada por la velocidad y el viento- y, finalmente, tren que se descompone en elementos menores. Cumple el viejo sueño teatral de parecerse al cine, de hacer las mismas cosas -o, por lo menos, ésta- y con más corporeidad. Además, todo está lleno de pequeños inventos escenográficos divertidos o bien logrados: la terminación en todo es perfecta. Y Henk van Loenen y Jimmi Hignett, como actores -sin palabras-, tienen una perfección corporal admirable para hacer todos los ejercicios. Y la escuadra que moviliza los decorados lo hace con precisión absoluta.Todo ello gustó al público, aunque la representación, tan corta -poco más de una hora-, llegase a parecer larga por su monotonía.
Tren
Diseño visual, texto y dirección: Hinderik de Groot. Intérpretes: Henk van Loenen y Jimmi Hignett. Studio Hinderik, de Holanda. IX Festival Internacional de Teatro de Madrid. Sala Olimpia. 23 de febrero.


























































