El Polisario viaja a Marruecos para negociar la paz con Hassan II

ENVIADO ESPECIAL, Una delegación de alto nivel del Frente Polisario viajó ayer desde Argel a Marraquech para entrevistarse con el rey Hassan II de Marruecos y dialogar sobre el conflicto del Sáhara en su palacio de la capital imperial del sur del reino jerifiano. La delegación independentista está encabezada por Bechir Mustafá Sayed, responsable de la diplomacia saharaui y número dos del frente.

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Junto a Bechir Mustafá Sayed forman parte de la delegación del Frente Polisario Mahfud Larusi, también conocido como Mahfud Alí Beiba, primer ministro del Gobierno de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD); Brahim Ghali, ministro de Defensa de ese Gobierno, y Mahmud Abdelfetah, ex embajador de la RASD en Argel.La delegación saharaui llegó al aeropuerto militar de Marraquech (Benguerid) a media tarde de ayer, y fue conducida por los servicios de seguridad marroquíes a una villa cercana. Hasta anoche no se había informado si el encuentro se había producido ya o se realizaría hoy.

Según la fórmula empleada por Hassan II al invitar al Frente Polisario a visitarle en uno de sus palacios, las dos partes implicadas en el conflicto "discutirán", pero "no negociarán", acerca de las perspectivas de paz en el Sáhara occidental.

Es la primera vez en los más de 13 años que dura el conflicto político y militar en la antigua colonia española que destacados líderes del Frente Polisario viajan a Marruecos de modo oficial.

Es también la primera vez que Hassan II ve las caras a dirigentes del movimiento independentista saharaui, que durante casi tres lustros ha sido calificado oficialmente en Marruecos de "banda de mercenarios" al servicio de Argelia, o, a veces, con mayor benevolencia, de "hijos descarriados" del reino jerifiano.

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El diálogo tiene como objetivo llegar a un acuerdo para la celebración de un referéndum de autodeterminación en el Sáhara occidental lo menos traumático posible para ambas partes y de acuerdo con las recomendaciones de las Naciones Unidas, que han elaborado y patrocinado un plan de paz aceptado en principio por las dos partes en conflicto.

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El referéndum, clave del proceso de paz en el Sáhara

Viene de la primera páginaEl referéndum es la clave del proceso de paz auspiciado por la ONU. Ese proceso estaba bloqueado por la negativa marroquí a entablar negociaciones directas con el Polisario, tal como esa organización venía exigiendo, con el respaldo de numerosas resoluciones internacionales. La fecha límite para que Hassan II y los independentistas eliminen los principales obstáculos para la celebración de la consulta es el próximo 10 de enero, fecha en que comienza una gira. por el norte de Africa del diplomático y jurista uruguayo Héctor Gros Espiel, representante personal del secretario general de la ONU para la cuestión del Sáhara Occidental.

Tras anunciar que el referéndum tendrá lugar en el primer semestre de 1989, Hassan II lanzó a comienzos del asado diciembre la fórmula que puede sustituir a las controvertidas negociaciones directas. En declaraciones a un semanario francés, se mostró dispuesto a recibir en su casa a independentiStaS saharauis en calidad de miembros del Polisario. El Rey anunció que garantizaba su seguridad y dijo que discutiría pero no negociaría con ellos. El pasado 24 de diciembre, el comité ejecutivo, la más alta instancia del Frente Polisario, aceptó esa propuesta, en un comunicado muy respetuoso para el rey de Marruecos.

En los últimos 10 días, un proceso de negociaciones febril y discreto entre Marruecos, Argelia, Arabia Saudí y el Polisario concretó la visita de ayer. El pasado jueves, el secretario general del Frente de Liberación Nacional (FLN) de Argelia entregó en Marraquech a Hassan II un mensaje que, según fuentes argelinas, confirmaba de modo oficial la disposición del Polisario a viajar a Marruecos.

Ausencia de Abdelaziz

En contra de lo que se barajó en algunos momentos, la delegación del Polisario no está encabezada por Mohamed Abdelaziz, número uno de la organización y presidente de la RASD, cuya presencia en Marraquech, su ciudad natal, hubiera añadido problemas de protocolo al ya delicado diálogo. Hassan II no está dispuesto a recibir en calidad. de jefe de Estado a Abdelaziz, al que considera uno de sus súbditos.

La delegación del Polisario esde primera categoría, pese a la ausencia de Mohamed Abdelaziz, presidente de la RASD. Tres de sus miembros, Bachir Mustafá Sayed, Brahim. Ghali y Mahfud Larusi son fundadores de la organización independentista e integran su actual comité ejecutivo.

Si Bachir Mustafá Sayed, de 40 años, hermano del legendario El Uali, el fallecido fundador del Polisario, es el diplomático por excelencia del independentismo saharaui, Brahim Ghali es su jefe militar. Este último, delgado, de pocas palabras y costumbres austeras, ha sido el hombre que ha dirigido sobre el terreno la guerrilla en el desierto, que ha reemplazado el camello y el mosquetón por metralletas y lanzacohetes montados sobre Land-Rover. Ghali es el estratega de los fulgurantes ataques los muros que Marruecos le ha puesto al desierto.

Antes de abandonar Argel, aproximadamente a las 17.00 (hora española), los miembros del Polisario anunciaron que presentarían a Hassan II una propuesta concreta para reducir los efectivos militares y la presencia de la Administración marroquí en el Sáhara. La noticia del viaje de la delegación independentistahabía sido difundida a primeras horas de la mañana por la agencia oficial argelina APS. Mediada la tarde, en Marruecos seguía sin confirmarse ni desmentirse de modo oficial la noticia del viaje.

Faltos de instrucciones res pecto a un asunto que lleva per sonalmente el soberano, la agencia oficial MAP, los medios de comunicación estatales y los por tavoces de Interior y Asuntos Exteriores preferían guardar un total silencio. Ningún tipo de asistencia había sido prevista para los informadores desplazados a Marraquech.

Fuentes oficiosas marroquíes creían que los dirigentes del Polisario serían alojados en una suntuosa villa de Marraquech, ro deados de grandes medidas de seguridad y una discrección ab soluta.

Ninguna fuente en Argel o Rabat sabía si el Rey recibiría a los independentistas al poco de su llegada o a lo largo de la jornada de hoy. No se descartaba que un primer encuentro tuviera lugar anoche mismo.

Marroquíes e independentis tas saharauis se han entrevistado de modo secreto varias veces desde el comienzo del conflicto.

En 1976, el general Dlimi, entonces jefe del ejército marroquí en el Sáhara, conversó en Bamako con Mahinud Abdelfetah, embajador saharaui en Argel en aquella época. En 1980 y 1983, Bachir Mustafá Sayed y Reda Guedra, consejero personal de Hassan II, se vieron en Argel. En 1986, Mahfud Larusi se entrevistó en Lisboa con Abdelatif Filali, ministro marroquí de Exteriores, y en 5 uiza con Dris Basri, ministro del Interior. El pasado julio, Abdelkader Taleb Omar, ministro del Interior de la RASD, dialogó con un tío de Hassan II, en Taef de Arabia Saudí).

Una solución rápida al conflicto interesa no sólo a Marruecos y el Polisario, sino también a Argelia, padrino tradicional de los independentistas, y al conjunto de los países árabes del norte de África.

Además de los costes humanos y económicos para los directamente implicados, la guerra del Sáhara Occidental impide la total rezonciliación entre Rabat y Argel y paraliza el proceso de unidad de los cinco países del Magreb. La construcción de una entidad fundamentalmente económica llamada Gran Magreb es una imperiosa necesidad en el norte de Africa ante la perspectiva de la integración europea.

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