La familia de un 'barón' de la cocaina realiza grandes inversiones en España

José Nelson Matta Ballesteros, hermano de Juan Ramón Matta Ballesteros, un importante narcotraficante que fue extradido el pasado mes de abril a Estados Unidos desde Honduras, reside en La Coruña bajo el nombre de José Nelson Ballesteros Matta. A través de varias sociedades, José Nelson mantiene relaciones con los hermanos Fernández Espina, propietarios de la cadena hotelera Celuisma, y con Jesús Louzao, un gallego muy activo en la compraventa de automóviles.

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Louzao ha entrado recienternente con pie firme, y de la mano del alcalde socialista coruñés, Francisco Vázquez, en el campo de las inversiones inmobiliarias a gran escala. Además de José Nelson, visitan frecuentemente La Coruña otro de sus hermanos, José Reinaldo, y su hermana Leticia. Ambos aparecen inscritos en el Registro Mercantil de esta ciudad bajo los nombres de Reinaldo Mata y Leticia Pavón Mata. El primero obtuvo residencia en Madrid, como José Reinaldo Matta Ballesteros, el 21 de febrero de 1986. Desde esa fecha, el permiso de estancia le ha sido renovado dos veces; la última, en junio de 1987. Por el contrario, Leticia no aparece en el registro de extranjeros de la Comisaría General de Documentación. Las actividades en España de José Nelson Matta Ballesteros y sus hermanos, así como sus conexiones empresariales con Louzao y los Fernández Espina, son bien conocidas por la policía, que les ha vigilado de cerca durante años. Esa vigilancia cesó prácticamente el pasado mes de abril, cuando, tras la detención de Juan Ramón en Honduras, la Drug Enforcement Agency (DEA) norteamericana perdió interés en el tema. Fuentes de la DEA en Madrid confirmaron a este diario que la policía estadounidense se interesó en 1984 por la presencia de Nelson Matta en España. "Pero ahora", añadieron las citadas fuentes, "ése es un tema que le corresponde exclusivamente a la policía española". No obstante, el mismo portavoz reconoció que la DEA ha sido requerida para que aporte algunas informaciones sobre las actividades españolas de los Matta al proceso que se sigue contra Juan Ramón en Estados Unidos. La detención, dudosamente constitucional, y su posterior extradición, provocaron fuertes reacciones en Honduras, donde grupos de jóvenes asaltaron e incendiaron la Embajada norteamericana en Tegucigalpa. José Nelson Matta Ballesteros comenzó a entrar en España en 1979, pero su primer permiso de residencia lo obtuvo el 5 de abril de 1984, en Madrid, con un pasaporte consular expedido a nombre de José Nelson Ballesteros Matta.

Jesús Louzao y los propietarios de los hoteles Celuisma son los socios españoles de Matta

Viene de la primera páginaLos datos que figuran en su pasa porte consular indican que José Nelson Ballesteros Matta nació el 13 de agosto de 1950 en Camagüey (Honduras), es hijo de Ramón y María Teresa -como su hermano encarcelado en EE UU- y está casado con una colombiana, Rosa Ester Martínez Fernández.

Nelson Matta había iniciado negocios con el gallego Louzao el 4 de octubre de 1983, meses antes de ser residente. En la misma fecha se incorporaron a este grupo empresarial los hermanos Manuel Celestino y Celso Luis Fernández Espina, dos asturianos que emigraron a Latinoamérica y que, tras su regreso a España, han sido presentados en diversos medios de comunicación -incluido un programa de Radiotelevisión Española- como personas relacionadas con el blanqueo de dinero procedente del narcotráfico.

Los Fernández Espina son propietarios del hotel Soloy, en Ciudad de Panamá; del hotel El Caribe, en Cartagena de Indias (Colombia), y de un gran hotel en Venezuela. En 1981 crearon en España la cadena Celuisma, que actualmente incluye los hoteles Florida Norte, en Madrid (de cuatro estrellas); Los Tilos, en Santiago de Compostela (de cuatro estrellas); Rías Altas, en La Coruña (de tres estrellas); Mar sol, en Candás (de tres estrellas); Las Lomas, en Oviedo (de tres estrellas); Pathos, en Gijón (de dos estrellas), y Alisas, en Santander (de dos estrellas).

Inversiones millonarias

Han realizado, por tanto, en siete años inversiones que se miden en miles de millones de pesetas, y han sido investigados por la brigada de estupefacientes. Sobre todo a raíz de que la policía interceptara una serie de cartas dirigidas a Luis Fernández Espina por Jorge Luis Ochoa, destacado miembro del cártel de Medellín, cuando éste fue detenido en España, en noviembre de 1984. Las cartas de Jorge Luis, que en 1986 sería extradido a Colombia, habían sido remitidas desde Panamá hasta el hotel Florida Norte, pero fueron encontradas en el domicilio madrileño de Ochoa.

En cuanto a Jesús Louzao Pardo, nacido en 1930 en la provincia de Lugo, es un empresario que en 1983 tenía problemas graves. Claro ejemplo del gallego que se ha hecho a sí mismo, Louzao pasó de su oficio de mecánico al negocio de la compraventa de automóviles. Tuvo varios establecimientos comerciales -primero, en la calle de Orzán; luego, en la de Fernando González- hasta que, a mediados de los setenta, instaló su empresa Automóviles Louzao, concesionaria de la Mercedes Benz, en las afueras de La Coruña.

Ese traslado significó un salto fundamental para los negocios del lucense. La nueva sede social de Automóviles Louzao es un edificio importante por su situación y dimensiones, que lleva anejos un tren de lavado y grandes talleres. Fue edificada por Construcciones y Contratas. La delegación coruñesa de un gran banco español garantizó la operación con un aval de 500 millones de pesetas.

Poco después, a finales de la pasada década, Louzao se vio en dificultades con aduanas. El Tribunal de Contrabando le abrió varios expedientes porque presuntamente había importado Mercedes usados de Alemania Occidental con la documentación de emigrantes gallegos que no habían regresado a España. Casi simultáneamente, en esos años de crisis para el automóvil de lujo y agobiado por las cargas financieras derivadas de la construcción de sus nuevas oficinas el comerciante lucense empezó a acumular deudas bancarias. A comienzos de los ochenta, una inspección fiscal dejó constancia de que Louzao tenía también una deuda millonaria con Hacienda.

Toda esta situación se invirtió como por ensalmo con la llegada a Galicia de Nelson Matta, que hizo un voluminoso depósito en divisas en el mismo banco que había avalado el contrato de Louzao con Construcciones y Contratas. Mediante ese depósito, el hondureño garantizó todas las operaciones futuras de su socio gallego. Aunque la entrada de José Nelson en los negocios de Louzao data de 1983, el hondureño no legalizó hasta 1986 su residencia en La Coruña. Para entonces, las empresas automovilísticas de Louzao marchaban viento en popa gracias a la expansión de las ventas y a la incorporación de nuevas marcas, como Porsche, Saab, BMW y Toyota. El año 1986 fue también definitivo para Louzao, porque marca el inicio de sus inversiones inmobiliarias a gran escala. Francisco Vázquez, alcalde socialista de La Coruña y hombre considerado afín al vicepresidente del Gobierno, Alfonso Guerra, le abrió al comerciante lucense el muy rentable campo de la explotación de aparcamientos municipales, a pesar de que las autoridades conocían perfectamente tanto el pasado de Louzao como sus conexiones con los Matta Ballesteros.

Concesiones municipales

El vendedor de Mercedes es, además, concesionario de aparcamientos municipales en Lugo y Pontevedra. En La Coruña explota los de la ciudad sanitaria y el la plaza de Pontevedra, todavía en construcción. Para este último proyecto, Louzao se ha asociado con Antonio Vázquez Liñeiro, un personaje controvertido que está apareciendo como artífice de la mayoría de las grandes obras municipales realizadas o previstas en la citada ciudad gallega. Vázquez Liñeiro, amigo del alcalde Francisco Vázquez desde la infancia, es un delineante que, en su ciudad, empieza a ser conocido como el Bofill de La Coruña. El colegio local de arquitectos ha protestado reiteradamente por sus actividades y por la reluvancia profesional que la autoridad municipal le otorga.

Otro gran proyecto inmobiliario emprendido por Louzao es la promoción de 183 viviendas, locales y garajes en Rutis, Ayuntamiento de Culleredo (La Coruña). El proyecto le fue adjudicado por la Consejería de Ordenación deI Territorio y Obras Públicas de la Xunta de Galicia, que subvenciona las obras. Las inversiones de Jesús Louzao Pardo se miden ya, como las de los hermanos Fernández Espina, en miles de millones de pesetas, magnitud de un orden que dificílmente se corresponde con los beneficios de la compraventa de automóviles, por rentable que ésta sea.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 28 de noviembre de 1988.

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