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El lanzamiento publicitario de las novelas, a debate en Italia

Una excesiva publicidad en el lanzamiento de un libro, sobre todo de una novela, ¿no podría causar un efecto negativo en la venta de la obra? Esto es lo que empiezan a preguntarse los responsables de ventas de las grandes editoriales. El debate sobre este espinoso tema lo ha planteado Livio Zanetti en Tutto libri, el suplemento actualidad literaria del diario La Stampa de Turín.Desde hace tiempo, se discute si, por ejemplo, la presentación de un libro por el autor en un programa frívolo de televisión ayuda o no a la venta. Algunos opinan, como ha subrayado Zanetti, que muchas veces el autor no es telegénico y produce un rechazo en los expectadores y posibles compradores.

En Italia existe un esquema casi fijo para el lanzamiento de una novela como best seller. Primero se hacen circular indiscreciones en algun diario. Después se desmienten. En una segunda fase se concede a un gran semanario o diario nacional la publicación arirticipada de un capítulo y a continuación comienzan las entrevistas con el autor, sobre todo en televisión y no en programas culturales sino que se pelea por aparecer en un programa de variedades con el libro bajo el brazo.

Todo ello asegura, según los editores, el éxito del libro. Pocos contestaban hasta ahora este esquema de lanzamiento. Ahora, algunos autores, empezando por el mismo Eco, se han dado cuenta que a veces tanto ruido puede ser contraproducente, no para la fama, sino para la venta.

Zanetti da algunos motivos. A parte el efecto psicológico negativo de un autor que por ejemplo escribe bien pero habla mal o que su cara es poco fotogénica, existe el peligro de que la gente, cuando el libro aparece, tenga la impresión de que ya sabe todo del libro y que no vale por tanto la pena gastarse dos o tres mil pesetas para comprarlo.

Lo cierto es que últimamente se ven menos escritores en los programas frívolos de televisión y que hay libros que se han hecho famosos sólo porque se ha corrido la voz de que es algo "distinto" e interesante, o porque los críticos serios la han presentado como algo que "no pude dejarse de leer".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 9 de noviembre de 1988