Los cinco empresarios

que poseen seis salas de bingo en Cantabria y facturaron el año pasado 7.000 millones de pesetas han expresado su intención de oponerse "hasta el final" a la imposición, aprobada recientemente por la Asamblea Regional, de un recargo del 5% sobre el juego.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

Regístrate gratis para seguir leyendo

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS