El pintor Julian Schnabel presenta en Sevilla su obra más reciente

Los cuadros están inspirados en una novela del escritor estadounidense William Gaddis

El pintor estadounidense Julian Schnabel, uno de los artistas actuales más polémicos, presenta en Sevilla su primera exposición individual en España. La muestra, titulada Los reconocimientos, y que por expreso deseo de Schnabel se ha instalado en un viejo cuartel semiderruido del centro de Sevilla, fue inaugurada ayer por José Rodríguez de la Borbolla, presidente de la comunidad autónoma andaluza. Al acto de inauguración asistió Carmen Romero, esposa del presidente del Gobierno.

Las 20 pinturas de gran formato que conforman la exposición, creadas por Schnabel durante los tres últimos años, están realizadas sobre lonas procedentes de viejos camiones militares y de rings de boxeo. Basándose en una novela del escritor estadounidense William Gaddis, Schnabel ha desarrollado sobre esos soportes un peculiar recorrido a través del vía crucis, en el que, según expresa el propio pintor, "cada cuadro, como una luz, como un reconocimiento, es una parada en ese viaje".Los grandes espacios ruinosos del viejo cuartel del Carmen, construido en el siglo XIV y utilizado como convento hasta 1835, han sido considerados por Schnabel como "un marco único para presentar Los reconocimientos". El pintor, que ha destacado la similitud entre el ambiente del viejo cuartel y el de su propio estudio neoyorquino, aprovecha el espacioso cuartel para desarrollar el sentido de la teatralidad. El carácter de pobreza que ofrece el cuartel, así como las connotaciones tanto castrenses como religiosas del edificio, se identifican plenamente con la adusta estética de la pobreza, característica de la producción de Schnabel.

Esta razón es la causa de que el pintor estadounidense no haya querido alterar para la exposición el estado del edificio, que se muestra tal como lo encontró cuando lo visitó por primera vez, en junio del pasado año, durante el transcurso de una visita privada a Sevilla. Los cuadros se presentan entre goteras, paredes desconchadas, telarañas, ventanas rotas y cascotes-

Esta estrecha relación entre marco y pinturas -Schnabel ha señalado que tiene la impresión de que los cuadros se encuentran en el cuartel "desde toda la vida"- hará que en Basilea y Burdeos, ciudades en las que se presentará la exposición tras permanecer en Sevilla hasta finales de año, Los reconocimientos se capten de una manera totalmente diferente que en Sevilla. En este sentido, Schnabel ha manifestado: "El espíritu de estos cuadros sólo se puede encontrar en el cuartel del Carmen, causa por la que espero lograr una estrecha comunicación espiritual con la ciudad".

Vía dolorosa

La temática del vía crucis ha sido abordada con anterioridad por otros pintores, como Matisse, Newman o Clemente. Pero a diferencia de éstos, en el caso de Schnabel el tratamiento arranca de unos presupuestos diferentes. La colección de Schnabel, que reconoce la carga espiritual del pasado, está confeccionada desde una postura más próxima a la vía dolorosa.Todas las composiciones que se presentan muestran letras de gran tamaño y de sobria estética, que condicionan la superficie del cuadro. En estas pinturas, Schnabel se interesa más por el valor puramente grafológico de los signos que por la palabra como vehículo definidor de conceptos concretos.

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Considerado como uno de los más destacados exponentes de la actual generación de pintores estadounidenses, Schnabel visitó por primera vez España en 1978. Durante aquel viaje quedó impactado por la obra de Gaudí, que conoció en Barcelona. Aunque no se atreve a concretar la influencia que el arquitecto catalán ejerció sobre su obra, los característicos platos rotos de Schnabel se encuentran indefectiblemente relacionados con los mosaicos de Gaudí.

La exposición recopila por primera vez la serie Los reconocimientos, que se encuentra dispersa entre propietarios procedentes de distintos lugares.

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