Paloma Picasso niega que su padre fuera un sádico con las mujeres

Paloma Picasso hizo en Washington una apasionada defensa de su padre, Pablo, presentado en un reciente libro, que ha provocado un gran escándalo en Estados Unidos, como un sádico y un tirano con las mujeres. Paloma, que ha alcanzado notoriedad artística como diseñadora de joyas de gran lujo con su Firma para la joyería neoyorquina Tiffany's, afirmó que su padre era "¡maravilloso!" y "yo soy la prueba" de que el libro Picasso, de Arianna Stassinopoulos, "no tiene fundamento".

"Soy una de sus mujeres, he vivido junto a Picasso y he sobrevivido muy bien, y tengo una vida propia", declaró Paloma, que recibió ayer el Premio de los Diseñadores Hispanos y participó en la Gala de la Moda Hispana. El libro está hecho para "crear escándalo y que se venda mejor", dijo Paloma en una fiesta ofrecida en su honor en la Embajada de España. Posteriormente calificó a su autora de "escaladora" preocupada únicamente por buscar notoriedad fácil.Paloma Picasso explicó que el libro Picasso ofrece una visión mezquina y muy estrecha de mi padre, una imagen poco interesante de un personaje que era muy complejo". "Simplemente se esfuerza por presentarle como a un monstruo y no muestra ninguna de sus virtudes". Paloma, que hace dos semanas estuvo en Carmona, Sevilla, posando para unas fotos de moda, asegura que no está directamente influenciada en su obra por la de su padre. "Al contrario, precisamente por ser su hija, quizá la influencia esté más diluida".

"Picasso no era en absoluto un monstruo. No era así como lo pinta Stassinopoulos", dijo su hija. "Ha podido tener días más positivos y otros más negativos. Pero lo más importante para él, por encima de su vida personal, era su creación, y su vida estaba al servicio del arte". Paloma recuerda que "como padre era una maravilla", y que era maravilloso "poder vivir al lado de alguien que inventa cosas de la nada todos los días. Era muy divertido estar junto a él".

Paloma ofrece una imagen romántica de mujer española antigua, con el pelo negro azabache recogido en un moño, que vende muy bien sus joyas y su perfume, también firmado, en Estados Unidos. Contrasta esta palidez estudiada, de gran lujo, con su padre, perpetuamente moreno, lo más desnudo posible, al sol de la Provenza francesa.

Paloma define sus joyas, todavía prácticamente desconocidas en Europa, aunque Tiffany's -la tienda de la película de Audrey Hepburn Desayuno con diamantes- las considera como de "buen gusto, de formas muy redondas y sensuales, con piedras de colores muy fuertes". Y el detalle final, todo ello en oro de 18 quilates. La artista explica: "Veo por la calle muchos falsos Palomas; me dan ganas de pararles y decirles que vayan a la tienda a comprar los auténticos".

¿Firmar las joyas es bueno para el arte? "Es bueno para mí", responde, con una carcajada, esta mujer, que es una personalidad en el mundo de la moda en EE UU, que lleva bastante bien su calidad de hija de genio, que sólo explota comercialmente. Ahora, Paloma, que se declara "orgullosa de mi herencia española", está lanzando por todo el país una línea de bolsos y pañuelos de seda Picasso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 16 de septiembre de 1988.

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