Cartas al director
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Catalán en los aviones

Leído lo que dice el señor Blai Solé Mañe en EL PAÍS del pasado día 9 respecto al personal de Iberia, azafatas y azafatos del DC-9 Barcelona-Madrid, puente aéreo, 24 de junio, 8.15 de la mañana, si me lo permite quisiera contestarle con unas líneas.En primer lugar, señor Blai (supongo, Blas en castellano), con el mayor de los respetos, decirle que he viajado bastante en aviones de Iberia, más de lo que pueda imaginarse. Creo que está equivocado al juzgar de la manera que lo hace. He visto cómo el personal de vuelo de Iberia, azafatas y azafatos, como usted los llama, hace de todo por el pasajero. Respiración boca a boca a una anciana en Buenos Aires; he visto el desvelo con que son atendidos pasajeros enfermos, en camilla, minusválidos, niflos; cómo han devuelto dinero, j oyas, objetos extraviados por simples que fueran; en fin, una larga serie de hechos que no son de mi invención. Están ahí. Cartas de pasajeros así lo certifican. Tenga en cuenta, señor Blai, que humanos somos, y unas veces se acierta y otras no, y a mi juicio, ese catalán que usted menciona falló. Sí, falló al dirigirse en catalán al azafato, que no estaba obligado a entenderlo, si tenemos en cuenta que estaba en su casa, en España, en donde se habla el castellano. Yo le aseguro que tampoco lo hubiera entendido. Que un inglés, chino o alemán lo hagan en su idioma sin molestar al azafato, es lógico y natural, no saben otro o, por lo menos, se supone. Estoy casi seguro que ese catalán sabía castellano. Y estoy también seguro, señor Blai, de que si usted en Madrid se dirige a alguien en catalán, dudo que lo entiendan, a menos que tropiece con un paisano que lo hable, porque no todos lo hablan. No olvide que no llegan al 45% los catalanes que en Cataluña hablan su idioma.

Nada de intolerancia e incultura. Nada de vocación de guardia civil o policía años sesenta, ni nada que pueda parecerlo. Usted dice que sintió vergüenza. Yo no diría eso. Sintió rabia por el comentario del azafato. Se sintió obligado, como catalán, a defender lo suyo, lo que le honra, pero, por favor, no obligue a ese empleado de Iberia a que entienda el catalán, ni se moleste por ello. Por último, señor Blai, sólo decirle que "esos tres con uniforme" que usted alude, efectivamente, no representan el colectivo de Iberia, pero, estoy seguro, llevan su uniforme con la misma dignidad que usted su nombre o apellidos. Prueba de ello, la contestación de la señorita: "Si no llevara este uniforme...". Respeto y dignidad, ambas cosas a la vez.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 28 de julio de 1988.

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