España ratificará un protocolo sobre reducción de aerosoles para proteger la capa de ozono

El Gobierno español piensa ratificar, antes del 15 de septiembre de este año, el convenio de Viena de 1985 para proteger la capa de ozono de la atmósfera, y el protocolo de Montreal firmado por 31 países en esta ciudad canadiense en septiembre del pasado año, según han Informado fuentes de la Dirección General de Medio Ambiente (DGMA) Este, protocolo, que debe ahora ser ratificado por los países firmantes del acuerdo para que pueda entrar en vigor a principios del próximo año plantea reducir a la mitad la producción actual de clorofluorocarbonos (CFC), empleados fundamentalmente en aerosoles, con vistas al año 2OOO.

La Comunidad Europea (CE) pretende elaborar un reglamento que transcribirá los acuerdos de Montreal a la legislación comunitaria, para que sea aplicado a partir de 1989. Este reglamento será de obligado cumplimiento para todos los países miembros de la CE, incluida España.La producción mundial de CFC ascendía a 750.000 toneladas en 1984, cifra recogida en la publicación El estado del medio ambiente en Europa.

Antes de la incorporación de España y Portugal, a la CE, la producción anual de este tipo de sustancias en la Comunidad era de unas 350.000 toneladas, según estimaciones de un portavoz de la DGMA.

De la cantidad producida por los países de la CE en 1984, el 36% se empleaba en la fabricación de aerosoles, el 21 % en la elaboración de plásticos, el 7% estaba destinado a la industria de la refrigeración, y el 2% a la producción de disolventes. El resto de estas sustancias formaba parte del capítulo de las exportaciones.

Exportadores

De las ocho empresas europeas productoras de CFC, tres están localizadas en España y su capital es, en gran parte, extranjero. En opinión de la Asociación Ecologista de Defensa de la Naturaleza (Aedenat), la producción total de estas sustancias en nuestro país se ha incrementado, en cerca del 70% en los últimos años, lo que convierte a España en uno de los principales exportadores de CFC.

En 1986 se produjeron en España 40.513 toneladas de clorofluorocarbonos y los mayores fabricantes fueron las empresas Atochem España, de capital franco-español, que está ubicada en Zaramillo (Vizcaya); Kali-Chemie Ibérica de Torrelavega (Santander), de capital alemán; y en menor medida Hoechst Ibérica de Tarragona, también de capital alemán.

Farmacia y cosmética

Entre el 40% y el 50% de la producción española de CFC se utiliza en la elaboración de productos farmacéuticos y de cosmética; el 30% aproximadamente es empleado en la industria de la refrigeración, y el resto en la fabricación de espumas y disolventes para la industria electrónica. En opinión de Aedenat, las exportaciones españolas de CFC han aumentado progresivamente en los últimos años. Mientras que en 1981 se exportaban 1.622 toneladas, en 1986 se alcanzó la cifra de 11.016 toneladas.

Algunos de los países destinatarios de los CFC producidos en España son: Francia, la República Federal de Alemania, Marruecos y otros países de África, Asia y Latinoamérica, según fuentes de la Administración.

Los CFC son compuestos químicos que, según los científicos, inciden de forma preocupante en la destrucción de la capa de ozono de la atmósfera. De persistir este hecho, traerá consigo un aumento de la radiación ultravioleta, lo que puede afectar seriamente al medio ambiente y alterar gravemente la salud de las personas.

Aedenat pide la prohibición en breve plazo del uso y la fabricación de estos compuestos. Este grupo ecologista propone también la imposición de un canon a la producción de CFC que revierta en fondos para la investigación no sólo de los efectos de estos compuestos sobre la capa de ozono, sino en la búsqueda de sustitutos inocuos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 08 de mayo de 1988.

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