El Tesoro frena la baja de los tipos de interés

La Dirección General del Tesoro frenó ayer la baja continuada de los tipos de interés de sus emisiones al realizar una subasta de letras a un año de plazo a un tipo marginal del 9,721%, alineando se de nuevo con lo llevado a cabo por el Banco de España de mantener estable el precio del dinero para los préstamos a las instituciones financieras. La subasta de letras, en todo caso, fue muy pequeña tanto por el dinero ofrecido por las instituciones financieras, menos de 74.000 millones de pesetas, como por la cantidad finalmente aceptada, que apenas superó los 4.100 millones de pesetas.

El mantenimiento de los tipos de interés era esperado después de que el Banco de España no bajara del 11% el precio de sus préstamos y tras darse a conocer de manera oficiosa que se apostaba por no modificar la actual estructura de tipos, a pesar del mal resultado que para el control de la inflación supuso la evolución del índice de precios al consumo en el pasado mes de marzo.

No obstante, en fuentes de los mercados financieros se especulaba incluso con la posibilidad de que se produjera una inflexión mucho más pronunciada en la curva descendente de tipos y que tuviera lugar siquiera un pequeño repunte.

El resultado de la subasta de letras plantea problemas a medio plazo, sobre todo por el importante descenso de dinero ofrecido por las instituciones financie ras para invertir en letras y porque, en cualquier caso, la inmensa mayoría de ese dinero pedía una retribución mayor de la finalmente acordada por el Tesoro. La próxima emisión de bonos a tres años, con un tipo de interés del 10%, será una buena prueba de por dónde se piensa que van a ir las cosas en los próximos meses.

Lo normal, según diversos especialistas, es que el dinero escasee y que, en cualquier caso, el precio de corte de la emisión se coloque claramente por encima del nominal acercándose a los precios a los que se están negociando ahora los bonos en el mercado.

Temor al pasado

La subasta de letras de ayer ha puesto de manifiesto el temor a que se reproduzca la misma situación del año pasado cuando, tras una baja demasiado forzada de los tipos de interés, se dio un giro completo de la política monetaria y el precio del dinero empezó una escalada que se detuvo cuando, varios meses después, se colocó en tipos de interés superiores al 20%, lo que provocó no pocas tensiones en algunos bancos y cajas de ahorro que habían llevado a cabo una fuerte política de inversión crediticia o de títulos del Estado.Esta situación hizo que el Tesoro no acudiera a los mercados, al no querer pagar más por su endeudamiento -aumentando su recurso temporal al Banco de España-, y que las tensiones monetarias fueran mucho mayores.

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