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EL FIN DEL "STATU QUO" BANCARIO

La Generalitat cree que a Cataluña le hace falta un 'banco de negocios' especializado en empresas locales

La impresión de que la anunciada liberalización del sector bancario no lo será tanto ha hecho que se replantearan algunas de las iniciativas lanzadas en los últimos tiempos. La más significativa se concretaba en un proyecto para formar un merchant bank o banco de negocios articulado en torno a un grupo de empresarios catalanes.Esta idea, que se encuentra en fase de maduración, está muy bien vista por las máximas autoridades de la Generalitat, según confirmaron fuentes de esta institución. La presencia de empresarios de la solvencia de Mariano Puig (administrador de los perfumes Antonio Puig, SA), José Ferrer (presidente de Freixenet), Juan Echevarría (presidente de Motor Ibérica y Ebro Kubota), Javier Godé (editor de La Vanguardia) y Leopoldo Rodés (vicepresidente del Banco del Progreso), entre otros, avalaría, según estas fuentes, la seriedad del proyecto.

Fuentes de la administración, catalana señalaron que el proyecto "es serio y puede tener un buen hueco en el mercado". En este sentido, afirmaron que Cataluña cuenta con una buena red industrial, emergida con fuerza de la crisis, pero carece de los servicios financieros necesarios para facilitar la expansión de la industria y la comercialización de sus productos. El Banco de Sabadell, uno de los más rentables y saneados de Europa, no cubre los terrenos en los que trabajaría el nuevo banco por su vocación de banco estrictamente comercial, que no quiere en absoluto abandonar.

Las mismas fuentes dijeron que el nuevo banco ceñiría su campo de actuación al negocio típico de un merchant (asegurar emisiones de deuda, organizar fusiones y salidas a bolsa, buscar socios en el exterior) pero con especial atención a las empresas catalanas de tamaño medio y pequeño. De esta forma, este banco podría convertirse en un instrumento complementario de instituciones políticas como el Cidem (Centro de información y Desarrollo Empresarial) por el paralelismo de sus actividades.

Las fuentes de la Generalitat recalcaron que el proyecto "no tiene absolutamente nada que ver con Banca Catalana, ni por sus impulsores ni por sus objetivos, y por su vocación de especialización local no pretende competir con la banca tradicional".

"Sin contenido político"

También insistieron en que el proyecto "no tiene ningún contenido político", a pesar de ser auspiciado por el presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, y por el secretario general de la Presidencia, Lluís Prenafeta.

Esta impresión fue confirmada en medios técnicos, según los cuales " este banco no trataría de hacer política, sino de reforzar la economía catalana y favorecer su competitividad internacional".

En principio, el proyectado merchant bank debía articularse sobre la ficha bancaria del Banco Condal, pero antes de que pudiera formalizar una oferta sobre ella se le adelantó la sociedad Fibanc, que tenía planes distintos para el futuro de esta dicha. Fibanc, gestora de fondos y patrimonios presidida por Carlos Tusquets, tiene ya una opción de compra sobre el Condal por unos 600 millones, pactada con sus cinco propietarios (Banesto, Central, Hispano, Bilbao y Santander).

El Banco de España, de cuyo visto bueno depende que la compraventa pueda llevarse definitivamente a cabo, está estudiando actualmente con minuciosidad todos los detalles de la operación antes de pronunciarse definitivamente a favor de la misma.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 20 de marzo de 1988