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Críticas contra Barco por no asistir al sepelio de Hoyos

Agitando pañuelos blancos, los habitantes de Medellín dieron el martes el adiós a Carlos Mauro Hoyos, fiscal general del Estado, asesinado el lunes pasado por las mafias del narcotráfico. Fue un sepelio imponente y multitudinario, en el que estuvieron presentes ministros, políticos, catedráticos, familiares y amigos, y al que no asistió el presidente de la República, Virgilio Barco. Esta ausencia fue duramente criticada en algunos sectores.Durante todo el martes se llevaron a cabo en Medellín allanamientos. Al anochecer la policía anuncié que en la casa en la cual estuvo secuestrado Andrés Pastrana se decomisé el mayor arsenal que jamás se haya incautado en Colombia en los últimos años.

Esa misma noche, el presidente de la República anunció al país la aplicación del llamado "estatuto de la democracia, puntualmente conocido en otros países como estatuto antiterrorista".

En una alocución por radio y televisión, el jefe del Estado anunció el cambio de las normas sobre el habeas corpus. Desde ahora este recurso sólo puede ser aplicado por una jerarquía superior de jueces. Con esto se pretende que no se repitan hechos irregulares como la puesta en libertad del narcotraficante Jorge Luis Ochoa. Se recompensará a los delatores, incluso con rebajas de penas para ciertos testigos.

El Gobierno anunció también que aplicará "mano dura a los sicarios". Pertenecer a una escuela o banda o de participar en un acto criminal será castigado con severas penas. Se establece igualmente el control del uso de helicópteros y se consagra el delito de terrorismo psicológico. Las penas para los secuestradores se duplican, según este nuevo estatuto.

Para fortalecer la justicia en el país se crearán casi 5.000 nuevos cargos judiciales. Aunque el paquete completo de decretos no ha sido dado a conocer, extraoficialmente se dice que contiene duras medidas para controlar la información en los medios de comunicación y las manifestaciones de descontentos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 28 de enero de 1988