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Las exigencias marroquíes retrasan el acuerdo de pesca con la CE

Marruecos continúa apurando hasta el final sus exigencias sobre el futuro acuerdo de pesca con la CE, que sustituirá a partir del primero de enero al que mantenía con España, en un intento de obtener un doble precio: el que pagado a la CE y las compensaciones bilaterales que espera obtener en España. El principal punto de desacuerdo, insalvable, según la representación española, se centra en la pretensión marroquí de reducir en un 80% las capturas de cefalópodos y de anchoa; y otras especies que efectuan los barcos arrastreros, las más rentables para los armadores..Fuentes de la Comisión Europea manifestaron ayer que, aunque "el proceso para el entedimiento es irreversible", la solución no se alcanzará antes de que termine el año. Según un representante español, "estamos como el 31 de julio, fecha en que expiró el acuerdo hispano-marroquí, sin que estos cinco meses de prórroga hayan servido para acercar posturas". De la cuarta ronda de negociaciones iniciada ayer y que finalizará mañana, puede salir una decisión de parar el reloj, para permitir la entelequia de seguir negociando en enero como si el tiempo no corriese, pero tampoco puede excluirse el amarre de la flota.

"Esta medida drástica perjudicaría más a Marruecos que a España", manifestó ayer un alto responsable de la Comisión Europea. "Es más", añadió, "si no se hubieran producido posturas dispares en el seno del ejecutivo de laCE [en alusión quizá a declaraciones del comisario Claude Cheysson y del propio presidentes Jacques Delors, que parecen haber alimentado las pretensiones marroquíes] ahora Marruecos estaría de rodillas, porque no puede vivir al margen de la Comunidad".

El 70% de las exportaciones marroquíes tienen por destino los países comunitarios y del acuerdo pesquero depende la en trada en vigor de un protocolo financiero que prevé ayudas de 324 millones de ECU (unidad de cuenta europea, unos 45.360 millones de pesetas) entre 1987 y 1991, así como el acuerdo comercial que concede ventajas a sus productos.

Marruecos quiere utilizar el marco de la negociación pesquera para sacar ventajas en otros campos. España está dispuesta a conceder compensaciones bilaterales, al igual que en el anterior acuerdo bilateral, e incluso a arbitrar una solución al problema del tránsito de productos marroquíes por nuestro suelo.Lucha contra relojFuentes marroquíes afirmaron ayer que el desbloqueo depende de un "gesto de Madrid" sobre las concesiones españolas, en un intento de sacar partido de los perjuicios que ocasionaría un amarre de la flota española. El otro país comunitario que tiene en vigor un acuerdo pesquero con Marruecos, Portugal, ya tiene asegurada una prórroga automática de un año para el caso de que las diferencias no se resuelvan.

La negociación de cuenta atrás iniciada ayer, a pesar de la lucha contra reloj para lograr un acuerdo en el tiempo y en la forma previstos, se centró en cuestiones técnicas. Las diferencias se concentran en la compensación econórnica a pagar a Marruecos y en el total de barcos que podrán faenar en la zona. El Gobierno marroquí pide tres veces más dinero del que está dispuesto a pagar la CE y exige una reducción del tonelaje de registro bruto (TRB), de los barcos autorizados a faenar de las 81.000 toneladas que en julio tenía concedidas España a 68.000.

Esta exigencia, dirigida a castigar las capturas más rentables para los pescadores españoles, representa más de un 30% de recorte, ya que la CE solicita 96.000 toneladas para incluir en el paquete del acuerdo a Portugal y a las demandas para faenar en esas aguas que han presentado otros países como Italia, Francia, Dinamarca y Grecia.

El Gobierno español no pone objeciones a compartir el caladero marroquí, siempre que ello no perjudique su montante de capturas, ya que ello refuerza su posición política de convertir un conflicto bilateral en un asunto entre Marruecos y la CE.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 30 de diciembre de 1987