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Arnold E. Bender

Un experto en nutrición que no cree en los alimentos naturales

Para Arnold E. Bender, vicepresidente de la Unión Internacional de Ciencia y Tecnología de los Alimentos y ex profesor de Nutrición y Dietética de la universidad de Londres, una dieta equilibrada representa "comer de todo un poco y no demasiado de nada", y la única fórmula mágica para adelgazar es "comer menos calorías de las que consumimos". A partir de estas dos afirmaciones y de la consideración de que "no existen alimentos sanos", Bender arremete a diestro y siniestro, y, en especial, contra los vendedores de productos naturales por "su publicidad engañosa".

Arnold E. Bender no cree ni en jaleas reales, que se anuncian como "toda la energía vital de la naturaleza", ni en raíces de ginseng, que se venden como el "alimento sano por excelencia". Este científico, autor de numerosas obras sobre nutrición -nueve de ellas, libros de texto, y dos, de divulgación general-, asegura que la jalea real es "buena para las abejas, pero mala para el bolsillo de las personas". Y lo hace con una sonrisa en los labios, como si estuviera de vuelta de todo. Su sentido del humor le ayuda en lo que parece ser su principal objetivo: desmitificar los mitos y desen mascarar los engaños. "Las proteínas y vitaminas de la jalea real son suficientes para una abeja, pero no para una persona", apostilla.A Bender, de 64 años, casado y padre de dos hijos, con uno de los cuales escribió conjuntamente un libro de texto sobre nutrición para los estudiantes de medicina, le gusta sorprender. Niega que haya utilizado adrede un estilo directo, y a veces burlón, en su última obra de divulgación ¿Salud o fraude? para lograr un mayor contraste con los misterios de los que él considera peyorativamente y mal denominados alimentos sanos o naturales.

Y así, sin recovecos, este especialista en nutrición, cuyas obras se han publicado en seis idiomas, afirma cosas tales como que "no existen alimentos sanos", por lo engañoso del término, y que, por el contrario, lo que sí resulta cierto es que "algunos alimentos contienen una mayor cantidad de nutrientes que otros". Desmítifica los supuestos resultados milagrosos de la ingestión de cebollas para evitar los resfriados, que los huevos morenos sean mejores que los blancos, o que el zumo de remolacha contribuya a contrarrestar la anemia o que las ostras sean estimulantes de la sexualidad.

Jubilado desde hace cuatro años en la universidad de Londres, Arnold E. Bender es suspicaz con lo que él denomina "cuentos de viejas", no tanto porque sean todos falsos sino porque "lo antiguo es utilizado de forma engañosa por los vendedores de productos naturales". Su suspicacia, sin embargo, no alcanza a los productos elaborados. 'No hay nada de malo en los aditivos", afirma.

Para el autor de ¿Salud o fraude?, las dietas adelgazantes merecen capítulo aparte. De la famosa dieta de Beverly Hills, afirma que es "absolutamente incorrecta" y "peligrosa para la salud", a pesar del millón de libros que vendieron sus autores. Bender explica entre sonrisas los distintos tormentos a los que se someten los que se sienten acosados por unos kilos de más, pero reconoce que es fácil adelgazar con lo que él considera la única fórmula efectiva: "Comer menos calorías de las que uno necesita; de ahí que uno sueñe con la píldora ideal".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 28 de diciembre de 1987