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Suspendido el juicio contra el ginecólogo Germán Saenz de Santa María

La Sala Tercera de la Audiencia Provincial de Málaga suspendió ayer por tercera vez el juicio contra el ginecólogo Germán Sáenz de Santa María, acusado de un delito de aborto a una menor ocurrido presuntamente hace ahora tres años. Nada más comenzar la vista, Sáenz de Santa María renunció a la defensa y dijo que no reconocía autoridad al tribunal para cuestionar un diagnóstico médico. Tras la breve intervención del ginecólogo, la vista se suspendió unos minutos para que reconsiderara su postura y, al no ser así, se suspendió el juicio hasta que se le nombre un ahogado de oficio.

Sáenz de Santa María expuso su postura nada más iniciarse la vista con una pregunta de la fiscal. El ginecólogo declaró que no se considera responsable de ningún delito de aborto. Por tanto, dijo, "no tengo por qué defenderme, ya que no reconozco autoridad a este tribunal para que cuestione un diagnóstico, aunque en ningún momento pongo en duda su buena conciencia y recto proceder". Sáenz de Santa María agregó que no quería ser defendido: "Cualquier defensa sería una limitación de mis derechos y una agresión a mis intereses".El diagnóstico del que aplicó Sáenz de Santa María en el caso que trata este juicio señalaba una grave afectación psíquica y física de la salud por embarazo no deseado de una menor bajo amenazas de muerte. Los hechos se remontan al verano de 1984, cuando Montserrat Expósito, que entonces tenía 14 años, denunció los constantes abusos sexuales de que era objeto por parte de Andrés Ruiz Expósito, un familiar lejano. En la actualidad, Andrés Ruiz cumple condena de 14 años de prisión por un delito de estupro, de acuerdo con una sentencia de la Audiencia Provincial de Granada.

El fiscal pide cinco años de prisión y otros tantos de inhabilitación profesional para Sáenz de Santa María. Para el ginecólogo, este caso es un claro ejemplo de violación al quedar fuera de toda duda que las relaciones sexuales, que se prolongaron durante cuatro años, se produjeron bajo coacción y graves amenazas.

Sáenz de Santa María se considera víctima "de una violencía institucional por parte del ministerio fÍscal", contra el que anunció acciones ante el colegio de médicos por intrusismo profesional, "ya que no son ellos", díjo, "quienes tienen que realizar un diagnóstico".

Apoyo de feministas

Antes de que comenzara la vista, un grupo de feministas pegó carteles en el interior de la Audiencia para reivindicar un aborto libre y gratuito. Las feministas repartieron también octavillas en la calle, aunque para poder realizar esta labor tuvieron que pagar, al ser requeridas por la policía local, el impuesto municipal sobre publicidad a razón de una peseta por hoja. El colectivo feminista de Málaga ha iniciado varias acciones para mostrar su apoyo a Sáenz de Santa María, entre las que se encuentra una mesa redonda para hoy, a las ocho de la tarde, en la facultad de Filosofía y Letras. Bajo el enunciado de El aborto, una realidad ilegal, intervendrán, junto a Sáenz de Santa María, su abogado defensor, Pedro Apalategui; el juez Fernando Escribano, y María García Navarro, en representación de las feministas.Ésta es la tercera vez que se suspende el juicio contra Sáenz de Santa María: la primera, por falta de peritos; y la segunda, porque el tribunal desconocía la sentencia por estupro contra el familiar de la joven. La próxima causa que tendrá que afrontar Sáenz de Santa María está motivada por el aborto realizado a una prostituta de Antequera (Málaga) que le denunció bajo amenazas de su proxeneta. El sumario más importante de los que tiene pendientes este ginecólogo es el abierto en noviembre de 1986, cuando la policía irrumpió en su clínica y detuvo a todo el personal. En este sumario están procesadas medio centenar de personas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 26 de noviembre de 1987