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Los ejércitos de América aprueban la "acción conjunta" contra el terrorismo

La 17ª Conferencia de Ejércitos de Tierra Americanos (CEA), que concluye hoy en Mar del Plata (400 kilómetros al sur de Buenos Aires) aprobó la "acción conjunta" de esas fuerzas contra el terrorismo. Entre los acuerdos se incluyó también "el intercambio de información" sobre la vinculación del narcotráfico y las organizaciones guerrilleras, aunque su represión continúe por ahora a cargo de las policías y gendarmerías nacionales.La delegación norteamericana, presidida por el general Carl Vuono, jefe de Estado Mayor, impuso la estrategia que diseñó el Pentágono. En síntesis, logró consolidar al "comunismo internacional, en todas sus formas de penetración", como enemigo único de los Ejércitos americanos. Esa identidad ideológica común hacía inútil reformular el Tratado interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), tal como reclamaba la delegación chilena, encabezada por el general Manuel Barros Recabarren. Chile proponía que ese tratado funcionara también en caso de "agresión interna", porque -según aclaró el general Barros Recabarren- "Chile sufre el ataque del comunismo en su territorio y esas fuerzas son apoyadas desde el exterior". Estados Unidos, que compartía con Chile la comisión número tres, se opuso al debate y la delegación chilena retiró su ponencia "sin comentarios".

El general Adolfo Bladón, representante de El Salvador, reconoció que existían "algunas diferencias" entre los Ejércitos ceutroamericanos y EE UU. "La relación entre las bandas de nárcotraficantes y los grupos guerrilleros no está probada en ningún caso", afirmó Bladón, aunque adinitió una posible conexión en Colombia. "Es indudable", dijo, "que EE UU pretende justificar la intervención de sus fuerzas, como ya lo hizo en Bolivia". Bladón admitió además que "a pesar de todo, nos conviene el apoyo de Estados Unidos porque si no caeríamos en manos de la Unión Soviética. Nuestros países son dependientes y no podemos escapar".

Las deliberaciones, pese a todo, coincidieron siempre en denacar la necesidad de "actuar dentro del marco democrático y del Estado de derecho".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 20 de noviembre de 1987