Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Industria propondrá un aumento de las tarifas eléctricas de entre el 5% y el 7%

El Ministerio de Industria y Energía propondrá al Gobierno una subida de las tarifas eléctricas para el año 1988 de entre el 5% y el 7%, varios puntos por encima de la inflación prevista. La fuerte subida de los costes financieros del sector eléctrico y la entrada en servicio, en el curso del año, de las centrales nucleares Trillo I y Vandellós II, cuya construcción ha costado un billón de pesetas, hacen necesario este incremento tarifario, que ha resultado de la aplicación inicial del nuevo sistema de cálculo de tarifas, también conocido como nuevo marco legal y estable.

Los responsables energéticos del Ministerio de Industria y Energía tienen ya prácticamente redactado el nuevo decreto ley que ampara lo que se conoce como el nuevo marco legal y estable". El decreto, que consta de más de 80 artículos, irá acompañado de una memoria que incluye el documento elevado hace dos semanas a la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos y que, la semana pasada, fue objeto de una respuesta por parte de las empresas privadas integradas en Unidad Eléctrica (Unesa).Tanto los responsables energéticos como los técnicos de Unesa han hecho varias proyecciones tarifarias de los previsibles aumentos de precios que resultarían de la aplicación estricta del nuevo marco, y los resultados apuntan hacia una subida "relativamente moderada", tal como declaró el pasado miércoles el seretario general de Energía y Recursos Minerales, Fernando Maravall, ante un grupo de periodistas. No obstante, el aumento final propuesto está todavía inconcluso al quedar pendiente de estimación algunas variables que lo componen.

Sin embargo, una primera aproximación al expediente que se elabora de incremento de tarifas eléctricas para 1988 apunta hacía una banda situada entre el 5% y 7%. Fuentes oficiales consideran que la subida estará situada más en la proximidad del 5% que del 7%, lo que, en cualquier caso, supone dos puntos por encima de la inflación prevista por el Gobierno para el mismo año. El fuerte aumento de los costes financieros del sector eléctrico en 1987, resultado de los elevados tipos de interés que han permanecido constantes a lo largo de todo el año (si bien se está produciendo, al final del año, una pequeña inflexión a la baja), es una de las principales razones de la subida, junto a la necesidad de amortización de un billón más de pesetas de activo añadido del sector.

Costes del 20%

Los primeros cálculos de aumento de los costes financieros reales del sector eléctrico (con datos de los nueve primeros meses del año) se sitúan en el 20%. Las empresas han podido absorber este incremento de costes gracias al aumento de tarifas del pasado año, lo que hará que el ejercicio de 1987 sea "favorable, en términos generales" para el conjunto de las empresas eléctricas privadas. La baja del dólar también ha constribuido a que los costes financieros, que se anticipaban como muy negativos, no influyeran tanto en la cuenta de resultados de la sociedades, que cerrarán un ejercicio "muy similar al del año precedente".Pero la terminación de las obras de las centrales nucleares de Trillo I y Vandellós II en el año 1988, y su prevista entrada en funcionamiento en el curso del ejercicio (primer trimestre, para la primera; segundo o tercero, para la segunda), hacen necesaria la carga a tarifas de unas inversiones que han rondado el billón de pesetas.

La petición de algunas empresas (Sevillana, exclusivamente, ya que Hidrola siempre fue favorable de su puesta en funcionamiento, según matizó su presidente Iñigo Oriol) para que se aplazase la conexión a la red, ha sido desaconsejada por la realidad de tener unos activos de generación listos para producción, con unas inversiones que han incrementado en más de un 25% el activo neto del sector ya pactado con las empresas.

En medios próximos a Industria existe una cierta preocupación por el efecto social que puede producir una propuesta de aumento del 5%, si bien se considera que la situación es excepcional y que, habida cuenta del leve impacto que tendrá en el índice (le Precios al Consumo (IPC) previsto, dada la desaceleración general de precios que existe ya en España, se interpreta que la subida es perfectamente asumible.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de noviembre de 1987

Más información

  • Trillo I y Vandellós II entrarán en funcionamiento en 1988