Absuelto de practicar un aborto el ginecólogo Sáenz de Santamaría

La Sala Segunda de la Audiencia Provincial de Málaga ha condenado a dos años de prisión al estudiante de medicina Valero Enfedaque por colaborar en la práctica de un aborto ilegal, según una sentencia dictada ayer por el tribunal que el pasado día 17 le juzgó con otras tres personas, entre ellas el ginecólogo Germán Sáenz de Santamaría, que ha sido absuelto.

Asunción Rodríguez ha sido condenada a dos meses de arresto mayor por someterse a la intervención, y Florencia Camacho, a un año de prisión por acompañarla hasta la clínica de Sáenz de Santamaría. Esta sentencia es la primera de los cuatro procesos que tiene el ginecólogo malagueño por presuntos delitos de aborto.

El tribunal da como auténtica la primera versión de los hechos facilitada por Asunción Rodríguez ante la Guardia Civil y en presencia de un abogado. En su relato manifestó que había abortado en julio de 1985 en la clínica del ginecólogo malagueño, hasta donde fue acompañada por Florencia, encargada de un bar murciano donde Asunción ejercía la prostitución. Posteriormente la joven desmintió esta primera versión y volvió a hacerlo durante el juicio, donde afirmó que ni siquiera conocía a Florencia y que no se había sometido a un aborto, sino a una revisión genital al sufrir molestias.

En la sentencia dictada, la Sala Segunda de la Audiencia de Málaga considera probado el aborto, conforme a las primeras declaraciones de Asunción, hechas, según el fiscal, con todas las garantías legales. De acuerdo con este planteamiento, Asunción, a la que se le aplica como atenuante ser menor de 18 años, es condenada a dos meses de arresto mayor, y la señora que le acompañó, a un año, ya que se le considera como autora en función de que si no la hubiese llevado a esta clínica, el aborto no se hubiera producido.

Aunque la sentencia reconoce que no se sabe qué médico practicó la intervención, condena al estudiante Valero Enfedaque por cooperación a dos años de prisión. Sáenz de Santamaría, propietario de la clínica donde se realizó el aborto, ha sido absuelto al demostrarse que en esa fecha se encontraba fuera de Málaga. El fiscal pedía cinco años para el ginecólogo malagueño por entender que su posición pública favorable al aborto libre induce al personal de su clínica a practicarlo.

Recurso

El abogado defensor de Valero Enfedaque, Pedro Apalategui, anunció ayer que recurrirá la sentencia ante el Tribunal Supremo por entender que la misma viola la presunción de inocencia "al atribuirle a mi defendido una conducta que no está probada en el sumario".

Valero Enfedaque manifestó a este periódico, tras conocer la sentencia, que "es absurdo que en un Estado democrático haya que defenderse para demostrar que se es inocente. No comparto la sentencia", agregó, "y si esto es un juego, pues jugaremos".

Germán Sáenz de Santamaría considera, por su parte, que la sentencia "es un robo de una ley dictada por el Parlamento. Sin entrar en la buena fe de los jueces", continuó, "sí afirmo que las bases en las que se ha sustentado son endeblísimas. Una joven que es secuestrada por un chulo, que le obliga a ejercer la prostitución y que al quedar embarazada aborta, es un caso legal, aun en el supuesto de que se considere probado el aborto". "El problema", agregó Sáenz de Santamaría, "es que aquí se están juzgando intereses de clase, de sexo y de casta, y no delitos por aborto".

El ginecólogo malagueño, para quien el fiscal pide 34 años de prisión en un proceso abierto en noviembre del año pasado, afirma que siente cada día más "que me están robando mis derechos, pero no me van a doblegar. Espero no perder la calma y darles una batalla muy dura".

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 22 de septiembre de 1987.

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