Irak se ceba en los petroleros ante el 'fracaso' de la misión de Pérez de Cuéllar en Irán

J. V., La aviación iraquí atacó en la madrugada de ayer "un importante objetivo naval" en las costas iraníes. Con ese término, el portavoz militar de Bagdad quería decir un petrolero de la República Islámica.

El día anterior, cuando aún Javier Pérez de Cuéllar estaba informando al Consejo de Seguridad de los resultados de sus recientes entrevistas en Teherán y Bagdad, los iraquíes, que consideran como un fracaso la misión del secretario general de la ONU, se cebaron en dos campos petrolíferos, la terminal de la isla de Jarq y otro petrolero.

Irán, al parecer, ha propuesto a Pérez de Cuéllar un alto el fuego en dos fases, lo que dificultará que el Consejo de Seguridad y la Liga Árabe adopten sanciones efectivas contra el régimen de Jomeini.

En una primera, tácita, debería crearse una comisión internacional para decidir quién comenzó la guerra. Una vez aclarado este punto, el alto el fuego se convertiría en definitivo.

Irak rechaza esa idea por estimar que una pausa semejante daría a su enemigo la ocasión de recuperarse militar y económicamente.

Los últimos ataques aéreos iraquíes han dado la impresión de que Bagdad se había retenido a duras penas durante los cuatro días de duración de la misión de paz del secretario general de las Naciones Unidas, que, si no ha obtenido grandes resultados, ha servido para conseguir una tregua temporal en el conflicto.

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Pero Bagdad sale que un solo día de calma en el golfo Pérsico es aprovechado por Teherán para hacer salir su crudo a través estrecho de Ormuz, y por eso ha tardado en reemprender la guerra de los petroleros.

El buque alcanzado ayer, el segundo en menos de 24 horas, fue "tocado con precisión" por aviones iraquíes, que regresaron sanos y salvos a sus bases, según su portavoz militar.

La agresiva actitud iraquí contrasta con una cierta contención iraní, y, según los especialistas en la guerra del Golfo, dificultará la adopción de sanciones internacionales contra la República Islámica, la principal de las cuales podría ser un embargo en el suministro de armas.

Estados Unidos no ha ocultado que si Pérez de Cuéllar regresaba sin obtener de los iraníes una respuesta afirmativa clara respecto al alto el fuego reclamado por la resolución 598 del Consejo de Seguridad solicitará con energía tal castigo.

Sin embargo, varios de los 15 miembros del consejo tienen reticencias respecto a esa idea, entre ellos Japón, República Federal Alemania, Italia, Ghana, Unión Soviética y China.

La proposición iraní de un alto el fuego en dos fases servirá también de justificación a los países de la Liga Árabe menos dispuestos a enfrentarse a la República Islámica (Siria, Libia, Omán y los Emiratos Árabes Unidos) para no adoptar una posición enérgica contra Irán en la reunión que tienen convocada el domingo próximo en Túnez.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 17 de septiembre de 1987.

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