LA NUEVA DISTENSIÓN

La OTAN solicitará nuevas armas nucleares

ANDRÉS ORTEGA, Si bien la OTAN se dispone a asumir, con una resignación bastante generalizada, la realidad de un acuerdo entre EE UU y la URSS para la supresión de los misiles de alcance intermedio lanzados desde tierra, empieza a hablar seriamente de la posibilidad de desplegar nuevas armas para compensar tal pérdida. "El público occidental se quedará perplejo cuando, como consecuencia de un acuerdo de desarme, se pase el sombrero para pedir más dinero para más gastos militares", señala un funcionario de la OTAN.

La Alianza es, sin embargo, consciente de que "la opinión pública hará muy difícil la introducción de nuevos sistemas nucleares en Europa, y ésta es una cuestión que estará en breve en el centro del debate".A principios de este año, en los últimos ejercicios Wintex que se desarrollaron bajo su mando, el general Bernard Rogers (ahora reemplazado como comandante supremo aliado por el general John Galvin) forzó a los Gobiernos a aceptar la utilización de varios Pershing 2 contra el territorio soviético, señalan medios atlánticos. Fue una manera que encontró Rogers, según indican fuentes de la OTAN, para demostrar la valía de estas armas. Estos ejercicios involucran a los centros de la OTAN y a las capitales, pero no implican movimientos de tropas reales.

"Los militares lo tienen claro; si les quitan unas armas, les tendrán que dar otras", señaló recientemente un alto mando militar de un país aliado en una conferencia en Wilton Park (Reino Unido).

La OTAN está estudiando varias posibilidades, como la de instalar misiles de crucero nucleares a bordo de buques. "Pero estos sistemas tienen ciertas desventajas, por lo que estamos pensando en un nuevo misil de crucero lanzado desde un avión", declaró la citada fuente, u otras variantes de misiles que se pueden disparar desde el aire a gran distancia del objetivo, para evitar que los aparatos y sus pilotos corran riesgos en su intento de adentrarse con bombas en territorio soviético. La opción supercero sólo cubre los misiles lanzados desde tierra.

La OTAN está además preocupada en el terreno -no cubierto por la opción supercero- de los misiles de hasta 500 kilómetros de alcance. Los soviéticos disponen de misiles nucleares Scud, de unos 300 kilómetros de alcance, con lo que, según medios militares de la Alianza, podrían alcanzar una tercera parte de las bases atlánticas de aviones de largo alcance con capacidad nuclear. La OTAN sólo dispone de Lance, que no llegan más allá de 110 kilómetros. Por ello, EE UU está estudiando la posibilidad de crear unos nuevos misiles lanzados desde tierra de hasta 499 kilómetros de radio.

Estos nuevos sistemas, que en noviembre serán debatidos en la reunión ministerial del Grupo de Planes Nucleares de la OTAN, tardarían sin embargo al menos cinco años en ser operativos.

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La opción supercero, estiman expertos de la OTAN, no lleva al statu quo ante, a la situación que prevalecía antes de 1977, cuando los soviéticos empezaron a desplegar los SS-20. Los aviones de la OTAN con capacidad nuclear y de largo alcance han envejecido y las defensas aéreas soviéticas han mejorado. Ante la supercero, algunos en la OTAN y en las capitales aliadas insisten además en la necesidad de incrementar las defensas convencionales y sus gastos correspondientes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 17 de septiembre de 1987.

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