Los británicos se resisten a creer que la Armada Invencible fue derrotada por los elementos

Una exposición conmemorativa ha suscitado viscerales reacciones nacionalistas

El fantasma de la Armada Invencible sigue provocando espasmos en el Reino Unido 400 años después de su desarboladura. La exposición conmemorativa de la efeméride, que se inaugurará el año próximo, pretende, hacer justicia a la verdad histórica, y ello ha suscitado viscerales reacciones nacionalistas. La reducción de Francis Drake a su auténtica dimensión, el reconocimiento de que la escuadra española fue derrotada por los elementos y la demostración de que las fuerzas inglesas no eran el pretendido David que recoge la mitología son difícilmente asumibles per los británicos.

La derrota de la Armada InvencibIe en julio de 1588 marca un hito en la historia británica, que considera aquel año como el de la victoria del protestantismo y las libertades sobre el catolicismo y la intolerancia. Una gran exposición va a conmemorar el acontecimiento el año próximo, pero con el objetivo de despejar la bruma mitológica que ha impedido hasta ahora a los británicos conocer las exactas circunstancias históricas de aquellos hechos.Una de las primeras víctimas de este nuevo enfoque ha sido Francis Drake. "La mayoría de la gente cree que Drake estaba al frente de la flota inglesa, y no lo estaba", dice el historiador Stephen Deuchar, comisario de la exposición, que recuerda que la flota se hallaba a las órdenes de lord Howard of Effingham, bajo cuya jurisdicción se encontraba Dake. A éste "se le convirtió en un héroe porque responde al prototipo inglés de héroe supereficiente, pero antes de la Armada era un corsario que se dedicaba a saquear los barcos españoles cargados de tesoros".

"Pura ignorancia"

Tales palabras han equivalido a pisar un callo a todos los orgullosos paisanos de Drake en Plymouth, quienes van a celebrar el aniversario con una batalla naval. Las manifestaciones de Deuchar "son ridículas, pura ignorancia", replica el organizador de las celebraciones y concejal, Reg Scott. "El Museo Nacional Marítimo [sede de la exposición] se está mostrando demasiado remilgado, como si no quisiera ofender a los españoles ahora que están en Europa".Deuchar insiste, además, en que las fuerzas inglesas no eran tan escasas como se ha dicho hasta ahora, y The Times editorializa parafraseando casi a Felipe II. "La Armada, según se cree ahora, fue dispersada gracias al mal tiempo", dice el rotativo.

Según el referido historiador, frente a los 151 barcos de la Armada española, de los que sólo 25 eran galeones, los ingleses movilizaron 250. También se descubre ahora que los 26.000 soldados y marinos ingleses eran en realidad más de 70.000, en contra de una fuerza expedicionaria de 30.000 hombres. La reconsideración de los hechos ha llevado a Scott a decir que "algún día alguien reescribirá la historia de la II Guerra Mundial sin mencionar a Churchill".

La Prensa popular ha puesto el grito en el cielo ante el nuevo enfoque, tampoco ha cedido a la tentación The Times, para el que "las relaciones anglo-españolas no van a sufrir si los ingleses se conceden un acceso de inocente y ahistórica autogratificación sobre la Armada". En su nueva línea, el matutino se muestra contrario a la revisión histórica porque, "al fin y, al cabo, los españoles son muy libres de conmemorar su propia versión".

En el comité de honor de esta celebración, que se organiza bajo los auspicios de la reina Isabel II, se encuentra, entre otras personalidades, el embajador de España, José Joaquín Puig de la Bellacasa, lo que para los nacionalistas furibundos no es sino una muestra más de entreguismo. La presencia del embajador en el comité fue requerida por la parte británica, que garantizó al representante de España que en esta ocasión se iba a realizar "una lectura objetiva de la historia", según una fuente próxima al proceso.

En la exposición, que estará abierta desde abril hasta septiembre de 1988, habrá una sección sobre el montaje propagandístico en que se convirtió la derrota de la Armada Invencible. España va a participar con objetos pertenecientes al Museo Naval y a colecciones privadas, así como con fondos del archivo de Simancas.

Los organizadores de la batalla naval de Plymouth quisieran contar con la presencia de los Reyes de España el 19 de julio del año próximo, pero una nueva visita oficial de los monarcas españoles al Reino Unido es altamente improbable, toda vez que Isabel II ha de devolver aún la que don Juan Carlos y doña Sofía realizaron en abril de 1986 a Londres.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 17 de septiembre de 1987.

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