Dos directivos de la Caja Postal de Ahorros, detenidos por presunta estafa de más de 3.5 millones

"La pareja formada por Antonio Gómez Martínez, de 32 años, y María Isabel Rodríguez González, de 41, directores de sucursal de la Caja Postal de Ahorros en Madrid, han sido detenidos por presunta falsificación de documentos y estafa de 35,2 millones de pesetas. Según la policía, para evitar ser identificados esparcieron por las calles talones al portador con cifras aproximadas al medio millón que transeúntes intentaron cobrar.

Antonio Gómez Martínez, casado, trabajaba en el centro de cálculo de la calle de Ginzo de Limia y acababa de ser designado director de una agencia de próxima inauguración, mientras que María Isabel Rodríguez González, viuda, desempeñaba el puesto de directora de la sucursal de la calle de Tiberiades.Las investigaciones policiales se iniciaron el pasado día 29 de junio a partir de una denuncia formulada por el jefe de seguridad de la Caja Postal de Ahorros. La detención de la pareja se llevó a cabo el pasado día 2 de julio.

El procedimiento que supuestamente utilizaban para defraudar a su empresa consistía en transferir a dos cuentas corrientes inoperantes 48 millones de pesetas cargados en las cuentas de cuatro empresas del sector público -Explosivos Río Tinto, Metropolitano de Madrid, Consorcio Regional de Transportes de la Comunidad de Madrid y Organismo Autónomo de Aeropuertos Nacionales-, a razón de dos transferencias contra cada una de ellas. A continuación, y mediante cheques al portador, 79 en total, los autores de las falsificaciones retiraron la cantidad de 35.200.000 pesetas.

Para dificultar la investigación, los supuestos estafadores, según la policía, dejaron "olvidados" talones al portador en la calle, por un valor de alrededor de medio millón de pesetas cada uno. Tres de estos talones se intentaron cobrar en oficinas de la Caja Postal, pero los poseedores de los cheques fueron detenidos, aunque, una vez prestaron declaración, quedaron en libertad.

Devuelve un talón cobrado

Una cuarta persona logró cobrar en Madrid otro por valor de 500.490 pesetas, pero en San Sebastián, lugar de su residencia, devolvió el importe del dinero en una comisaría de la ciudad. La policía investiga si ha habido más casos de cobro de cheques al portador en las mismas circunstancias.

Dadas las características del fraude, el Grupo de Delitos Económicos de la Brigada de Policía Judicial, en colaboración con inspectores de las comisarías de Fuencarral y Buenavista, llegó a la conclusión de que únicamente personas conocedoras de la mecánica bancaria y con posibilidad de acceso a determinados sistemas podrían ser las responsables del delito. En consecuencia, se iniciaron las investigaciones en el centro de proceso de datos de la entidad.

Identificados los posibles estafadores, en un cajón de la mesa de despacho de María Isabel Rodríguez González se halló una nota manuscrita con datos sobre las cuentas corrientes relacionadas con el suceso, mientras que en el caso de Antonio Gómez Martínez se comprobó que desde el centro de cálculo se habían efectuado consultas al ordenador central en el mismo sentido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 04 de julio de 1987.

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