Cartas al director
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Oposiciones en Estomatología

Con el conocimiento del doctor José Javier Echeverría que me da ser su esposa, y desde mi titulación como Estomatólogo por la universidad de Barcelona y como master en Salud Pública Dental y posgrado en Periodoncia por la universidad de Michigan, señalaré que hace unos días se celebró en la escuela de Estomatología de la universidad de Barcelona un concurso oposición para una plaza de profesor titular de Periodoncia, la primera de España con este perfil específico. El único aspirante era el doctor Echeverría, profesional de reconocido prestigío, cuya formación en Perio doncia -un master en Ciencia por la universidad de Michigan de 30 meses de duración- está fuera de toda duda. Llevaba seis años como profesor de la materia en la misma escuela, a plena satisfacción de los médicos-alumnos, que posterior mente a lo aquí relatado han redactado un escrito acreditando su altísima capacidad docente.El candidato tenía un problema: su trayectoria profesional y humana de honradez y decencia le había llevado en más de una ocasión a denunciar pública mente los defectos y deficiencias de la enseñanza de la Estomato logía. En la prueba, durante la discusión que siguió a la presen tación del primer ejercicio, fue atacado de forma personal por el profesor Saban, de Madrid, por un artículo publicado años atrás sobre los defectos de la en señanza en Estomatología. El profesor Conde, de Barcelona, le echó en cara haber sido invitado a dar un mayor número de cursillos de los que a su vez había recibido, y el profesor Lucas, de la Complutense, que reconoce la "flagelación a tono" como consustancial a una oposición a profesor de Estomatología, ridiculizó la formación anglosajona del concursante, quien también fue criticado por el número y caracterísicas de sus publicaciones (de todos los presentes, el candidato es el único que ha publicado en la que se considera la mejor revista internacional de Periodoncia, naturalmente en lengua inglesa, y en Estomatología se han concedido plazas -incluso de catedrático- con una cantidad y calidad de publicaciones que hacen de nulo recibo) esta crítica).

Antes de la oposición, el concursante había sido advertido por algunos profesionales de prestigio de que debía desistir de presentarse, pues se buscaba un rotundo ajuste de cuentas, de modo que el opositor tuvo la precaución de consignarlo notarialmente. Efectivamente: no obtuvo ni un solo voto de sus cinco emnentísimos examinadores, siendo descalificado para la plaza de

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profesor numerario en aquella materia en la que tenía acreditados sobrados conocimientos. Conocimientos que, por otra parte, ninguno de los miembros del tribunal se hubiera atrevido a discutirle en una confrontación científica libre- Carolina Manau Navarro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 20 de junio de 1987.

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