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El atentado a la refineria de Enpetrol revela un salto hacia delante' en la actuación de ETA

El 90% de las empresas del polígono petroquímico de Tarragona estarán temporalmente inutilizadas a consecuencia M atentado terrorista atribuido a ETA que se produjo en la madrugada del viernes en un haz de 22 tuberías de Enpetrol situado a sólo cinco kilómetros del centro urbano de Tarragona. El complejo produce el 60% M total nacional M sector y la explosión se provocó en un punto clave para el abastecimiento de la industria cercana. El gobernador civil de Tarragona, Vicente Valero, dio ayer como confirmado, que ETA estaba detrás del atentado. "El amonal y la forma en que hicieron saltar el rack [conjunto de tuberías] es obra de la organización vasca", añadió. Este ataque, indicó, "significa un salto hacia delante de ETA que nos ha sorprendido a todos". El subsecretario de Interior anunció nuevas medidas de seguridad para enfrentarse a estas eventualidades.En el polígono tarraconense están instaladas multinacionales como Basf, Bayer y Hoechst, y las nacionales Aiscondel, Unión Explosivos Río Tinto, Butano y Cros. Una primera estimación sobre las pérdidas económicas directamente ocasionadas por este atentado, en el que no se han registrado víctimas mortales, las sitúa en 400 millones de pesetas. La paralización del complejo supondrá un perjuicio de varios miles de millones.

Logísticamente, el atentado fue perfecto. Sus características pusieron de manifiesto que el comando disponía de una minuciosa información sobre la red del complejo y las funciones de cada elemento. La magnitud de la operación terrorista es muy superior a la de los coches bomba.

Una bomba de relojería compuesta por amonal estalló en un seccionamiento de líneas, afectando a más de 10 kilómetros de tuberías. Otro artefacto, situado a 2,5 kilómetros del primero estalló, pero no provocó incendio ni fugas. La primera explosión seccionó 22 tuberías y dejó libres y combustibles 10.000 metros cúbicos de líquidos y gases inflamables, lo que provocó histerias colectivas en Tarragona.

El 'comando Barcelona'

Una de las bombas que destrozó la conducción tenía un solo detonador y estaba compuesta por tres cargas explosivas de amonal separadas por unos nueve metros, lo que provocó una gran rotura, la salida de los gases, su explosión y posterior incendio. La Guardia Civil, que tiene muestras de la composición de estas bombas, confirmó ayer que se trataba de un trabajo de ETA.

Junto al lugar de la explosión había depósitos de gas y de butano. "Los sistemas de seguridad funcionaron", ha declarado Juan Sancho Rof, presidente de Enpetrol, quien reconoce que la central petroquímica de Tarragona no entrará de nuevo en funcionamiento hasta dentro de una o dos semanas.

Este ataque terrorista se atribuye al denominado Comando Barcelona, que hasta ahora se había limitado a colocar coches bomba en las calles barcelonesas. El atentado se produce dos días después de la jornada electoral. "Estábamos casi seguros de que ETA atacaría nada más acabar los comicios", declaró un guardia civil experto en estos temas a este diario.

Sobre las 9 horas de ayer, el incendio ya estaba totalmente controlado. "Ahora estamos vaciando- las tuberías y mantenemos estas llamas para liberar los gases que hay dentro", indicó Francisco Esperón, jefe de producción de Enpetrol. El jefe de los bomberos de la Generalitat que controlaba las tareas de extinción manifestó que "mantenemos el gas encendido para tenerlo controlado, como si fuera un encendedor, mientras refrigeramos todas las conducciones con espuma a presión".

Junto al jefe de bomberos había técnicos de Renfe reparando las vías y la catenaria del tramo Tarragona-Valencia, estropeados por la explosión. La vía quedó reparada ayer, pero el servicio no se iniciará hasta que las llamas estén extinguidas.

Los habitantes de Tarragona comentaron con pasión e indignación el atentado y el posterior siniestro. En esta ciudad existe un alto índice de sensibilidad en cuanto a la seguridad de sus habitantes, rodeados prácticamente de depósitos y tuberías de gases inflamables.

La Federación de Asociaciones de Vecinos se ha manifestado pidiendo la dimisión del gobernador civil, Vicente Valero, y el desmantelamiento de lo que ellos llaman "industrias mortíferas". Comisiones Obreras ha exigido la revisión total de la instalación de la industria "tóxico-peligrosa" y ha pedido "la información pública de cuáles son los productos que se elaboran y manipulan en Tarragona". Valero argumentó que a los diez minutos ya conocía la ausencia de gases tóxicos, por lo que consideró que no había peligro y no debía alertar a la población.

La dirección de Enpetrol comunicó ayer que técnicos de la empresa acudieron al lugar del siniestro a los 15 minutos de haberse producido la explosión y que el plan de emergencia se puso en marcha 20 minutos después del atentado. Enpetrol quería salir al paso de la queja formulada por el alcalde, Josep Recasens, por la tardanza de los responsables de esa empresa en informar sobre la magnitud del riesgo y posibles consecuencias del siniestro. Sáncho Rof dijo que los técnicos y trabajadores de Enpetrol acudieron a los pocos minutos de que éste se produjera y no una hora después de desencadenado el siniestro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de junio de 1987

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