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Un atentado con explosivos causó el incendio declarado en la refinería de Enpetrol en Tarragona

El incendio en un rack - haz de tuberías para transportar gases y líquidos— de Enpetrol declarado en la madrugada de ayer cerca de Tarragona fue provocado por un atentado con explosivos, según confirmó el Gobierno Civil de Tarragona a media tarde. Especialistas de la Guardia Civil hallaron restos de amonal —explosivo utilizado últimamente por ETA— junto a otro rack, situado a 2,5 kilómetros del lugar del siniestro, que también resultó dañado por otra explosión. El fuego, que anoche todavía no había sido extinguido, aunque permanecía bajo control, causó pánico entre la población de Tarragona. El alcalde, el socialista Josep Maria Recasens, criticó las medidas de seguridad con que Enpetrol protege sus instalaciones.

El incendio, que se inició alrededor de la una de la madrugada, de ayer, destruyó unos 400 me tros del rack que a lo largo de unos 14 kilómetros une la costa con la refinería de Enpetrol. El tramo afectado se encuentra situado junto a la autovía Tarragona-Salou y la línea férrea Tarragona-Valencia —ambas vías fueron cortadas al tráfico— y muy cerca de la Universidad Laboral, de la que fueron evacuados unos 700 alumnos.

El siniestro se inició con una gran explosión seguida de un violento incendio con llamas de hasta 150 metros de altura, que pudieron ser vistas desde más de 20 kilómetros. La espectacularidad de las llamas provocó el pánico de la población. Miles de personas salieron de madrugada a la calle e iniciaron la evacuación de la ciudad a pie y en sus vehículos.

Minutos después, tecnicos de Enpetrol detectaron una bajada de presión en otro rack y, en una inspección ocular que se desarrolló de forma inmediata, advirtieron que se encontraba seriamente dañado, presumiblemente a causa de una explosión provocada. Esta segunda explosión causó una ligera fuga en una de las tuberías y daños de consideración en otras. La tubería afecta da transportaba gasóleo —material cuyo punto de ignición es más alto que el del gas que transportaba el rack siniestrado— lo que, en opinión de los técnicos, explicaría el hecho de que no se originase un nuevo incendio. El rack afectado por las llamas, de 21 tuberías, transportaba crudo, fuelóleo, naftas, etileno, propileno, gases licuados y gasolinas.

A primera hora de la tarde, artificieros de la Guardia Civil hallaron en el lugar restos de un artefacto explosivo compuesto por 16 o 18 kilogramos de amonal, según fuentes del Gobierno Civil. El explosivo amonal ha sido utilizado en algunos de los atentados pepetrados por la organización terrorista ETA en Barcelona en los últimos meses. El pasado sábado fueron hallados 102 kilos de amonal en la autopista A-7, a unos 90 kilómetros de Tarragona.

En la tarde de ayer, tres emisoras de radio de Tarragona recibieron sendas llamadas telefónicas en que una voz grabada, que se identificó como portavoz de ETA, reivindicó el atentado. El Gobierno Civil de Tarragona acogió con reservas esa comunicación "a la que únicamente da cierta credibilidad el hecho de que la voz haya identificado como amonal el explosivo utilizado", según su titular, Vicente Valero. Sin embargo, el canal no es el habitual que ETA utiliza para atribuirse sus acciones.

Al lugar del siniestro acudieron en pocos minutos un gran número de efectivos de los Bomberos de la Generalitat, Guardia Civil, Policía Nacional, Protección Civil, Cruz Roja y de los ser vicios de seguridad y extinción de la empresa afectada. Dos bomberos resultaron heridos de poca consideración al ser alcanzados por un poste.

Pese a que todos los servicios de protección —unas 400 personas, según el Gobierno Civil— se movilizaron en pocos minutos, la población de Tarragona no fue informada del verdadero alcance del siniestro hasta casi una hora después. Las autoridades explicaron este retraso por el hecho de que los máximos responsables de Enpetrol —"los únicos calificados para evaluar el alcance del suceso", según coincidieron en señalar Valéro y Recasens— no acudieron al lugar del siniestro hasta 45 o 50 minutos después de haberse iniciado. "No podíamos adoptar ninguna medida hasta conocer, por ejemplo, silos combustibles que había en el interior del rack eran tóxicos o no y qué posibilidades había de que el incendio pudiera propagarse a otras instalaciones vecinas", señaló Valero.

Valero y Recasens criticaron los servicios de seguridad de Empetrol. Valero subrayé que había comunicado a los responsables de la empresa que, en adelante, debían garantizar por cualquier medio —cámaras de televisión o patrullas de vigilancia, entre otros— la seguridad de sus instalaciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 13 de junio de 1987

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