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Carlos Solchaga afirma que los empresarios declaran el 45% de sus ingresos reales

El ministro de Economía y Hacienda manifestó ayer que más de 20.000 inspecciones fiscales realizadas entre pequeños y medianos empresarios reflejan que "los ingresos declarados son un 45% menores que sus ingresos reales", y que su cuota líquida ha disminuido en un 67%. Carlos Solchaga dijo que nunca podría estar "más tranquilo" que si la Federación de Empresarios del Metal de Zaragoza presenta una querella contra él por sus declaraciones sobre el fraude fiscal empresarial.

Según Solchaga, las inspecciones llevadas a cabo por el Ministerio de Hacienda revelan que la renta media declarada por los pequeños y medianos empresarios no agrícolas está por debajo de las 800.000 pesetas anuales, mientras que las rentas del trabajador Oscilan en torno a un millón y 1.200.000 pesetas. "A menos que los empresarios sean pobres de solemnidad, es obvio que debe haber un nivel grande de fraude", añadió. Solchaga reconoció que algunos altos directivos, entre 100.000 y 200.000, declaraban sus ingresos como rentas de trabajo, "cuando hay cerca de tres millones de pequeños y medianos empresarios en nuestro país". Afirmó también que el nivel de retención fiscal de los trabajadores era casi equivalente a lo que éstos deben pagar a fin de año a Hacienda, y que en este sector no se produce apenas fraude. No obstante, reconoció que está creciendo el número de españoles que cumplen con sus obligaciones fiscales y también entre los empresarios.Solchaga recordó que la cuestión se planteó a raíz de una interpretación parlamentaria de José Antonio Segurado y afirmó ayer que "no tienen razones para quejarse quienes hablan en nombre de otros", refiriéndose a las manifestaciones de algunas organizaciones empresariales en el idéntico sentido. Por último, afirmó que no hay razón "para esa defensa corporativista que algunos han planteado" y se mostró esperanzado en que "dentro de poco España será un país normal en el que todos los ciudadanos cumplan las leyes fiscales".

Pacto social

El ministro dijo tener la esperanza de que se alcance un pacto social para los próximos años, ya que "la mayor parte del país quiere un clima de concertación y no de confrontación social". Afirmó que el Gobierno "no hurtará ningún tipo de esfuerzos para llegar a esas negociaciones y, al pacto" y reiteró que no hay razones para modificar las previsiones en materia de inflación, aunque reconoce que los salarios acabarán algo por encima del 5,8% como él inicialmente había previsto. Solchaga dijo también que es perfectamente negociable la posición de UGT y, en general, de los sindicatos y del propio Gobierno", y recalcó que políticamente "es deseable". No obstante, reiteró que España no puede tener un crecimiento de salarios monetarios superior al de otros países de Europa y que los pactos de productividad son compatibles con una senda de moderación salarial y de precios, que beneficiará al propio empleo.También dijo estar abierto, en este sentido, a discutir presupuestos y programas en áreas concretas pero se negó a especificar más detalles, "para no señalar cauces a priori en esa negociación a la que estamos abiertos". Solchaga confirmó que la nueva ley de Financiación de las Haciendas Locales entrará en vigor en 1990.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 2 de junio de 1987