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El director de cine John Landis se enfrenta a un futuro difícil pese a su absolución

El director cinematográfico John Landis ha sido eximido de toda responsabilidad penal por la muerte de tres personas durante el rodaje hace cinco años del film The Twilight Zone: the movie. El jurado estima que el percance fue "un accidente imprevisible" pero la fiscal del caso, Lea D'Agostino, está convencida de que no se ha hecho justicia y considera que el veredicto final "es increíble". Hollywood, que estaba indirectamente sentada en el banquillo, no se ha pronunciado sobre el fallo. Los expertos en la industria cinematográfica auguran tiempos difíciles para Landis.

El juicio contra Landis y otros cuatro responsables del rodaje ha durado diez meses y, en la mejor tradición de las películas sobre juicios realizadas por Hollywood, ha estado cargado de tensiones y golpes de efecto. Al final, el jurado, compuesto en parte por admiradores de las películas de Landis (Animal house, The blues brothers y Trading places), concluyó que "no se puede condenar a gente por accidentes imprevisibles".Landis, que podía haber sido condenado hasta a seis años de cárcel, recibió con serenidad el veredicto de no culpable, pero sus familiares, amigos y seguidores prorrumpieron inmediatamente en gritos de júbilo y aplausos.

Los abrazos y los besos continuaron durante casi una hora más, mientras el jurado concedía una inusual conferencia de prensa en la que se negó que la personalidad del acusado o la imagen de Hollywood hubieran ejercido ninguna influencia sobre las deliberaciones. "Durante el rodaje de The Twilight Zone se produjo un trágico accidente", declaró Landis con sobriedad; "esto ha cambiado mi vida y la de otros".

"Estoy en estado de choque, aterrada y decepcionada", manifestó D'Agostino, una fiscal durísima para quien este caso ha supuesto la primera derrota profesional. D'Agostino insistió en que los responsables del rodaje actuaron temerariamente y que el accidente es una muestra elocuente del desprecio por la vida existente en las producciones de Hollywood.

El percance más grave

La muerte del actor Vic Morrow y dos niños se produjo al estallar un helicóptero durante el rodaje de una escena bélica ambientada en Vietnam. Una serie de explosiones con grandes llamaradas en una aldea afectaron al helicóptero, que, a su vez, comenzó a arder y cayó sobre los tres actores cuando simulaban una huida del pueblo en llamas. El percance, el más grave de la historia cinematográfica y el único que ha acabado en los tribunales, provocó un incremento de las medidas de seguridad con las que se rueda en Hollywood, globalmente puestas en tela de juicio.Por el momento, no se puede vaticinar qué cambios, aparte de una mayor seguridad, puede producir este caso en la industria cinematográfica. En cualquier caso, Landis parece tener un futuro poco halagüeño. Durante el juicio reconoció haber contratado ilegalmente a los dos niños, de seis y siete años, que luego habrían de morir. "La gente de Hollywood apoyaba más a Landis al principio que ahora", dice un conocedor de los entresijos de la meca del cine.

Landis tiene que someterse todavía al juicio del Gremio de Directores, donde se le vaticinan malos momentos. Brian de Palma, director de películas efectistas como Carrie y La furia, ha criticado indirectamente a Landis. "Cuando haces complicadas puestas en escena, sabes que hay un elevado grado de impredictibilidad", dice. "La explosión puede ser mayor o menor, y no haces nada que pueda producir heridos si no empleas especialistas. Los no profesionales no saben responder a estas situaciones, aunque digan lo contrario, y por eso no se coloca a niños en situaciones de ese tipo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 2 de junio de 1987