El presidente reconoce su error
Tomás Tejero, que presidió la corrida de ayer, afirmó al término de la misma que se equivocó al no devolver al corral el toro de Cármen Ordóñez, cuya lidia transcurrió entre grandes protestas y gritos al palco de los aficionados, por su invalidez absoluta. "Reconozco que debí cambiarlo", comentó, "y estoy apesadumbrado por ello. Creí que se iba a venir arriba en banderillas y no fue así. Pido perdón a los aficionados por escatimarles una parte del espectáculo".El presidente, con gesto cansado y voz entrecortada, dijo que había propuesto multa a Rafael de Paula por solicitarle éste que se apuntillara ese toro cuando estaba echado en la arena, y por su mala actuación como director de lidia. También propuso sanción para un picador por hacer mal la suerte.
Los picadores se opusieron, ante Tejero y Pablo Chopera, hijo del empresario, a salir al ruedo sin los antirreglamentario s manguitos en los caballos. Ante esta actitud, el presidente ha propuesto que sean inhabilitados para lo que resta de feria.


























































