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CARTAS AL DIRECTOR

No se enamore en la CE

. Viena, Austria.

No se enamore en la Comunidad Europea (CE). Porque si no le va a pasar como a una amiga mía. La desdichada tropezó un buen día con un guapo vikingo que resultó, además de guapo, ser el hombre de su vida.El susodicho vikingo tenía, además, la ventaja de vivir en Lyón, ciudad que dista del hogar de mi amiga 300 ridículos kilómetros. Así, de visita en visita, transcurrió algún tiempo, hasta que mi amiga decidió renunciar a su libertad y trasladarse a Lyón, donde podía estar más a menudo con el amor de su vida.

Y aquí empieza la tragedia. Después de tres meses de felicidad, deciden pedir un visado de estancia para ella, eso ya no es problema, para qué estamos en el Mercado Común. El policía que los atiende menea la cabeza tristemente y les informa, en el más dulce francés: "Señorita, usted debe volver a su país. Los españoles, si bien, pertenecen a la Comunidad Europea, sólo pueden permanecer en uno de los países pertenecientes a ella tres meses. Esta ley es vigente hasta el año 1993". Fíjense bien, 1993; entonces faltan seis años hasta que mi amiga se pueda reunir con su amado. Pero entonces, maravilla, le obsequiarán con un visado para seis años. Mientras, llora de desesperación y corre de Poncio a Pilatos buscando una solución más rápida. ¿Que por qué no se casan? El matrimonio es cuestión de amor, no de política; así piensa mi amiga.

Nota. Señor ministro de Asuntos Exteriores, en el caso de que usted haya leído esta carta y tenga una solución a mano, por favor, hagámelo saber, yo no puedo ver a una amiga llorar.- Mª Susana López

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 14 de mayo de 1987