Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los partidos políticos italianos se enzarzan en una batalla campal

El Parlamento italiano concluyó ayer el debate sobre el nuevo Gobierno institucional presentado por Amintore Fanfani como ex presidente del Senado con una batalla campal entre los cinco partidos de la antigua alianza, a quienes el diario La Repubbica definió como "cinco personajes en busca de un autor".

El clima es ya electoral, pues todos han acabado enfrentados con todos. Hoy y mañana habrá una pausa de reflexión. El lunes se sucederán las declaraciones de voto de los representantes de las diversas fuerzas políticas. Hay mucha expectación ante el discurso que pronunciará el líder socialista Bettino Craxi, polémico ex presidente del Gobierno.El martes, Fanfani presentará su réplica y a continuación tendrá lugar la votación. Y, si no hay sorpresa final, en esta crisis que se ha revelado especial y atípica, el miércoles el jefe del Estado, Francesco Cossiga, disolverá el Parlamento para que se pueda ir a las urnas el 14 de junio o, como máximo, el 21.

Que la novena legislatura ha concluido lo dijo ante el Parlamento sin pelos en la lengua el mismo Ciriaco de Mita, secretario general de la Democracia Cristiana (DC), el partido de mayoría relativa, con un discurso de 40 folios que alguien consideró ya como de futuro presidente.

Fue interrumpido dos veces por el vicepresidente socialista, Claudio Martelli, que le gritó: "¡Mentiroso, mentiroso!", cuando De Mita hizo alusión a que el Partido Socialista no fue fiel a los pactos firmados, creando así la actual crisis'. También le interrumpió el secretario de la Democracia Proletaria, Marío Capanna, sacando de repente una gran pancarta pidiendo que se hagan los referendos previstos. Un diputado democristiano se le echó encima a bofetada limpia y tuvieron que intervenir para separarlos 10 ujieres.

Hasta los serios republicanos, durante el congreso que están realizando en Florencia, han perdido los nervios en esta lucha de todos contra todos. Bruno Visentini, presidente del partidoy ex ministro de Finanzas, el millonario, el controlado, el gran duque de Venecia, llegó, por primera vez en su historia política, a decir tacos. Por dos veces gritó que este "sistema político" le había "roto los cojones".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 25 de abril de 1987