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Tribuna:EL OMBUDSMAN

La Casa Real española no obstaculiza un programa de TVE sobre 'Las monarquías'

Televisión Española emite durante las últimas semanas una serie sobre Las monarquías europeas. Son nueve episodios, de los que se han visto ya cuatro capítulos. El último, cuya emisión está prevista para el 31 de marzo, es el dedicado a la monarquía española. En 40 líneas, Gabriela Cañas contaba el pasado día 26, en la sección de Televisión de EL PAÍS, las negociaciones que se llevan a cabo con la Casa Real para preparar la historia. Señalaba la redactora que el guión ya lo tenía la directora general del Ente Público, Pilar Miró, quien negociaría personalmente la grabación con la Zarzuela. En la breve nota se decía que el director del programa, Ignacio Iglesias, había encontrado obstáculos para realizar este capítulo.Iglesias escribe una carta al periódico para aclarar algunos puntos de la información: "Hasta ahora no se ha entregado ningún guión a Pilar Miró sobre el capítulo dedicado a la familia real española, contrariamente a lo manifestado en tal información. En mi conversación teléfonica con la redactora de EL PAÍS Gabriela Cañas, únicamente le comuniqué que estábamos trabajando en el tema ya que está en nuestro ánimo cerrar la serie con un programa dedicado a la monarquía española y que, efectivamente, comunicar tal pretensión a la Zarzuela es tarea de la directora general de RTVE, según instrucciones recibidas de mis superiores. En ningún momento he manifestado opinión alguna referente a la existencia de obstáculos en el citado capítulo. Difícilmente puedo hablar yo de obstáculos cuando no es a mí a quien corresponde negociar con la Casa Real española".

Por su parte, Gabriela Cañas mantiene los datos aportados en su información: "Ignacio Iglesias me dijo por teléfono el día 25 que el equipo del programa Las monarquías estaba terminando de hacer el preguión del último capítulo dedicado a la monarquía española para entregarlo a Pilar Miró al día siguiente. Al final de esa conversación telefónica le dije a Iglesias que parecía que este último capítulo era el que, paradójicamente, más obstáculos estaba encontrando, a lo queIgnacio Iglesias contestó afirmativamente. Ese mismo día, por la tarde, también por teléfono, Celestino Alamar, director de información de RTVE, me confirmó la entrega del preguión a la directora general de RTVE, y me aseguró que dicha entrega se había realizado ya ese mismo día".

El defensor de los lectores ha intentado, sin éxito, ponerse en contacto con Pilar Miró, que se encuentra en el extranjero y no regresa hasta el próximo día 3, y con Celestino Alomar, ilocalizable en más de media docena de números de teléfono. Por el contrario, sí ha sido fácil conectar con Fernando Gutiérrez, jefe de Relaciones con los Medios de Comunicación Social de la Casa Real, quien se ha extrañado de que alguien pueda pensar que había reticencias por parte de la Casa Real para realizar este capítulo televisivo, le ha quitado importancia al tema y nos ha asegurado: "No creo que haya el menor obstáculo. Colaboraremos como siempre lo hemos hecho. Estoy seguro que se hará".

Educadores y educandos, en conflicto

Las informaciones sobre los conflictos de estudiantes y profesores han ocupado a diario, en los últimos meses numerosas páginas de EL PAÍS. Algunos de los datos señalados por redactores y colaboradores del periódico han sido contestados por lectores que señalan posibles errores. Así, por ejemplo, representantes de los Coordinadores de los Institutos Alcorcón 5 y Cervantes se enojaron porque el día 5 de febrero se anunciaba falsamente la desconvocatoria de una huelga de profesores de BUP. El redactor de la noticia, José F. Beaumont, reconoce que interpretó mal las informaciones que le llegaron de agencias, al día siguiente pidió personalmente disculpas a los miembros de la coordinadora del BUP y envió una rectificación a la sección Fe de errores que no se publicó.

Otro estudiante, Jóse Antonio G. Moreno, también se mostró airado, telefónicamente, porque EL PAÍS no había señalado claramente todos y cada uno de los 18 puntos del documento sobre "las carencias de la escuela pública" que firmaron el ministro de Educación y los estudiantes. G. Moreno critica: "Para nosotros ha sido una información incompleta. Algunos de los puntos estaba en la información de Javier Rivas, anterior a la firma del acuerdo, y luego Esteban S. Barcia hacía comentarios sin más datos. Para enterarnos bien tuvimos que comprar otro periódico madrileño". Por su parte, Esteban S. Barcia no está de acuerdo con esta visión del lector: "Se trataba de una crónica de reacciones de los portavoces estudiantiles ante la propuesta ministerial, basada fundamentalmente en las preguntas formuladas por EL PAÍS, en sucesivas conferencias de prensa celebradas en el Ministerio. (...) En dicha crónica está suficientemente matizada la postura de las distintas organizaciones, incluida la no firma de la coordinadora estatal, que parece que era la sustancia de la noticia del día".

A pesar de esta explicación, también el ombudsman, para enterarse del contenido del documento firmado y en qué consisten cada uno de los 18 puntos, recurrió a la lectura de un diario de la competencia que lo reflejaba fielmente en un pequeño recuadro.

Los profesores no funcionarios

En nombre de 11 representantes de los profesores no funcionarios en el claustro de la universidad Politécnica de Madrid, Carlos Álvarez Pereira y José J. Erviti Anaut remiten al defensor de los lectores una carta que días antes habían enviado a Cartas al director y no fue publicada. En su escrito protestan por un gráfico aparecido en el artículo La reconversión de los PNN de Universidad, firmado por César Díaz y publicado en el suplemento de Educación del pasado 3 de febrero. Los firmantes no están de acuerdo con el citado gráfico titulado Evolución de las plantillas y muestran su descontento señalando que esta ¡formación es "un resumen claro de cómo EL PAÍS tergiversa la información al servicio de los burócratas o políticos del Ministerio de Educación y Ciencia". En el gráfico, en la parte referida a 1992, se incorporaba la cifra de 8.905 ayudantes, con lo que el número de profesores se aumentaba en relación al gráfico de 1985. Y consideran que la proporción del diagrama está asimismo manipulada al referirse a las facultades y escuelas técnicas superiores, solicitan que se haga una gráfica veraz sin ayudantes y con escala uniforme y subrayan: "En el mismo artículo se habla de 'profesores ayudantes', y esto no existe en la ley de Reforma Un¡versiaria (LRU), que los llama ayudantes y nunca profesores. Y lo más grave es lo que no se dice en ese artículo, que el ministerio niega los derechos laborables de los profesores contratados. Éstos se verán en la calle si no tienen la oportunidad de presentarse a un concurso o plaza de funcionario o no consiguen la plaza, sin consideración alguna a sus años de trabajo en la Universidad, lo que no ocurre en ninguna otra actividad laboral".

El redactor encargado del suplemento de Educación, Esteban S. Barcia, nos señala que en el cuadro criticado por los profesores no numerarios se explica suficientemente que se trata de lo que "el ministerio prevé", lo que no significa que el periódico asuma como propio el contenido de dicho gráfico, y termina afirmando: "No hay en todo el reportaje ninguna intención de calificar a los ayudantes como profesores. Lo que sí hay es la constatación de que todas las universidades se aprestan a utilizar las posibilidades que ofrece esta figura para dar acomodo a los profesores no numerarios cuando en octubre de 1987, según el imperativo de la LRU, tengan que extinguirse sus contratos actuales para acomodarse a las categorías laborales previstas en la LRU".

Por último, el defensor de los lectores ha consultado este tema con el director del Gabinete Técnico del Ministerio de Educación y Ciencia, Miguel Barroso Ayats, quien explica que si bien es cierto que la LRU no utiliza el término profesores para refererise a los ayudantes, se admite la posibilidad de que éstos desarrollen actividades docentes orientadas a completar su formación científica y no considera que sea incorrecto el gráfico donde figuran bajo la denominación de ayudantes, pero se les contabiliza dentro de la plantilla docente, como se hace en todas las universidades del mundo. Barroso Ayats aprovecha esta consulta para informar que los actuales profesores no numerarios pueden ser contratados a partir de octubre de 1987 no sólo como ayudantes, sino como profesores o visitantes, de acuerdo con sus condiciones, y concluye el director del Gabinete Técnico con nuevos datos: "Los actuales PNN se desglosan en tres subapartados: interinos, contratados y encargados de curso. En total sumaban 21.991 en el año 1985. ¿Cuáles son sus expectativas? En 1992 habrá 11.268 plazas más de numerarios; y 9.469 más de asociados, lo que totaliza 20.737. Es decir, una cifra casi idéntica, y puede que superior, a la del número de PNN de 1985, sobre todo si se tienen en cuenta las numerosas ba . as producidas por incompatibilidades a partir del inicio del curso 1986-1987. Además, existlrán 8.905 plazas de ayudantes, con desempeño de actividades docentes y un sueldo superior al de los actuales encargados de curso".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 1 de marzo de 1987