REFERÉNDUM CONSTITUCIONAL

Dignidad, bienestar común y justicia, bases de la nueva ley fundamental

Los redactores de la constitución van desde la derecha a sectores de la izquierda

"La dignidad humana, el bienestar común y una sociedad basada en la justicia" figuran en la introducción de la nueva Constitución que mañana será sometida a referéndum entre 25 millones de filipinos (de una población de 54 millones) inscritos en el censo electoral. De ser aprobada, como todo deja prever, la nueva Constitución sustituirá a la que, bajo la ley marcial del presidente Ferdinand Marcos, fue aplicada desde 1973 y abolida con la llegada de la presidenta Corazón (Cory) Aquino al poder, el 25 de febrero de 1986, tras una revuelta popular y militar.

Por primera vez en la historia, en una Constitución filipina -la tercera sometida a plebiscito Popular desde la de 1893, en la que figuraba la asociación de Filipinas a Estados Unidos- se introduce la palabra amor. "Palabra imprescindible para una reconciliación nacional entre las diversas fracciones e ideologías en conflicto en el país", ha declarado Cecilia Muñoz-Palma, la ex juez del Tribunal Supremo que presidió la Comisión Constitucional. Esta comisión de 48 miembros, que agrupaba personalidades desde la derecha de Marcos hasta casi la izquierda comunista, redactó la ley fundamental sobre la que se vota mañana.La nueva Constitución mantiene el principio de Filipinas como "una república democrática", en la que se respetan los derechos "de la vida, la libertad, la igualdad de protección ante las leyes, la libertad de expresión, de religión, de Prensa y de reunión".

Se restablece el derecho de hábeas corpus, que sólo puede ser restringido en casos de "rebelión o invasión". Se suprime la pena de muerte y se condena todo tipo de tortura, psicológica o física, contra los prisioneros o detenidos. Cabe destacar, en tal sentido, que por vez primera la Constitución filipina incluye la creación de una "comisión para el respeto de los derechos humanos".

En cuanto a sistema de gobierno se establece el presidencial, con un mandato de seis años, con tres ramas -legislativo, ejecutivo y judicial-, cada una separada e independiente de la otra. El poder legislativo se basa en el sistema bicameral, cuyos miembros son elegidos por voto popular. (Tras la previsible ratificación popular de la nueva Constitución, la presidenta Aquino convocará probablemente elecciones generales y locales para antes del verano.)

Polémica

La figura del presidente es por elección popular y para un período no prorrogable de seis años. Este punto es atacado por la derecha, que critica el que Cory Aquino no someta su puesto a elección popular después de la Constitución. La presidenta alega que fue ya elegida para un término de seis años, que concluirá en 1992, en los comicios del 7 de febrero de 1986, que acabaron con la dictadura y llevaron al exilio al presidente Marcos.

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En los artículos relativos a la justicia social se introduce un programa de reforma agraria (tema de conflicto actualmente entre el Movimiento Sindical Campesino y el Gobierno), fundado en el principio del acceso a la propiedad privada o colectiva de las tierras por parte de los trabajadores que las cultivan.

En relación con la familia, la nueva Constitución incluye por vez primera un artículo específico que la califica de "base de institución social"; también por primera vez se incluye "el derecho a la vida, desde la concepción", de capital importancia en un país de gran tradición católica -heredada de más de 400 años de colonización española- y enfrentando, a medio plazo, el problema del fuerte crecimiento demográfico.

La Constitución filipina incluye una declaración "contra la presencia de armas nucleares", aunque el tema queda sometido "a las demandas de los intereses nacionales", al igual que la "prohibición de bases militares extranjeras, a partir de 1991, excepto bajo el consentimiento de los representantes del pueblo filipino o, eventualmente, de un referéndum popular".

Estos dos temas han sido motivo de gran polémica preconstitucional, al revelarse una serie de grabaciones telefónicas entre Corazón Aquino, desde Estados Unidos, donde viajó el pasado mes de septiembre, y su secretario ejecutivo presidencial, Jocker Arroyo, en que se intuye dieron instrucciones en tal sentido a los miembros de la comisión que redactó la nueva Constitución, y que han sido explotadas por la oposición de la derecha en su campaña por el no a la nueva Constitución.

Descentralización

La descentralización de los gobiernos locales y la creación de regiones autónomas en las áreas de la isla de Mindanao, al sur de Filipinas, para respetar la existencia de minorías de religión islámica, o en la cordillera, en Luzón, al norte de Manila, figuran igualmente en la nueva Carta, siempre y cuando tales principios sean aprobados por plebiscito por las poblaciones locales de estas zonas.

Algunos observadores critican la amplitud del nuevo texto, que le convierte casi en un programa de gobierno. Sobre todo en el tema de la presencia de bases extranjeras, es decir, norteamericanas, actualmente ubicadas en las zonas de Clark y Subic, en la bahía de Manila. El acuerdo bilateral entre Filipinas y EE UU concluye en 1991.

Pero, ante todo, la nueva Constitución refleja en su contenido el amplio sentido humanista de los 48 miembros que la redactaron, desde el pasado mes de junio de 1986, para su eventual aprobación o rechazo mañana en todo el territorio nacional filipino.

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