Reportaje:

La ciudad escolar

Pozuelo tiene 18.000 estudiantes, 16 colegios privados y siete públicos

Algunos pueblos duplican su población en el verano, o en las fiestas patronales, o en Semana Santa. Entre semana, de nueve de la mañana a cinco de la tarde, Pozuelo de Alarcón aumenta considerablemente gracias a los colegios. En 44 kilómetros cuadrados, 18.000 estudiantes se reparten entre 16 centros privados y siete públicos. El Ayuntamiento intenta que los escolares se relacionen y que los centros públicos no tengan una enseñanza inferior a los de pago. Para ello subvenciona clases de idiomas, informática o educación física.

La localidad de Pozuelo de Alarcón, a 12 kilómetros de Madrid por la carretera de La Coruña y con 36.000 habitantes, cuenta con la peculiaridad de ser una de las zonas de España con mayor densidad escolar: más de 400 escolares por kilómetro cuadrado. Un total de 700 profesores, de 23 colegios públicos y privados, imparte sus enseñanzas de EGB, BUP, Formación Profesional y COU a cerca de 18.000 alumnos.

Esto no significa que la mitad de los habitantes de Pozuelo sean escolares, sino que los colegios, sobre todo los privados, se nutren de alumnos de todo Madrid que cada mañana se desplazan hasta Pozuelo en unas 170 rutas de autobuses escolares.

En la localidad han encontrado asentamiento 16 colegios privados de las más variadas características: religiosos, seglares, bilingües. En muchos casos se trata de centros de lujo.

Entre los 15 más caros figuran Retamar (19.000 pesetas para un alumno de la mañana), Kensington School (unas 28.000), San Luis de los Franceses (35.000 pesetas para un alumno de COU, con autobús y media pensión), Cours Moliére (unas 30.000 pesetas).

Atención al deporte

Todos cuentan con excepcionales instalaciones para la formación de sus alumnos. Intentan impartir una enseñanza integral con actividades complementarias a las del programa oficial de estudios -informática, idiomas, música- y con especial atención al deporte.No resulta extraño ver entre los padres de alumnos a personajes más o menos famosos del arte, la cultura o la política. Cuando el hijo de Alfonso de Borbón se reincorporó a las clases tras recuperarse del accidente que costó la vida a su hermano, el Cours Moliére era asediado continuamente por los fotógrafos de la prensa del corazón.

La razón de que tantos centros se hayan establecido en Pozuelo hay que buscarla en el elevado coste de los terrenos en Madrid. Esto lo corrobora Ignacio López Jurado, director del colegio del Opus Retamar, que este curso cumple los 20 años desde su instalación en Pozuelo: "No podíamos permitirnos el lujo de pagar por un terreno para un campo de fútbol lo mismo que si fuéramos a levantar un edificio de 10 pisos en el centro de Madrid".

El Cours Moliére sigue el programa de estudios francés e imparte clases a alumnos desde los tres años a octavo de EGB. La enseñanza está homologada tanto por la legislación francesa como por la española. El 50% de los alumnos son españoles, un 30%. franceses y el 20% restante de diversos países, en su mayoría francófonos.

Entre sus actividades figuran las clases transplantadas: alumnos y profesores se trasladan durante dos o tres semanas a otro país, habitualmente Francia, y se dedican a ampliar los conocimientos sobre el lugar y a practicar la hípica, la naútica o, si es en invierno, el esquí.

Paralelamente a los colegios privados, siete públicos desarrollan sus tareas educativas con bastantes menos medios. Según la concejala de Educación, María Luisa Grande, el municipio está realizando un esfuerzo para que se equiparen los niveles educativos de los centros públicos y privados.

El Ayuntamiento, con alcalde de Coalición Popular, emplea 20 millones al año en financiar la enseñanza de educación física, inglés, informática y música en los centros públicos. Además ayuda a estos centros públicos con una cantidad mensual que las asociaciones de padres distribuyen según las necesidades. El colegio nacional Divino Maestro recibe 50.000 pesetas y el resto, 25.000.

El Ayuntamiento intenta que la población escolar de Pozuelo participe en actividades comunes. Se creó un Consejo Asesor Escolar, a través del cual se canalizan diversas iniciativas, como competiciones deportivas, aulas culturales, coros e incluso programas concurso en la emisora local. "Tratamos", dice María Luisa Grande, "de que los niños que estudian en Pozuelo participen con nosotros y conozcan el pueblo algo más que los muros de su colegio". Ahora se monta la obra Annie, interpretada por alumnos de los diversos colegios públicos y privados.

Menos posibilidades

La concejala admite que participan más los centros públicos que los privados, y lo justifica por las mayores posibilidades de los colegios de pago para organizar sus propias actividades.Dentro de los proyectos municipales también se encuentra el de la instauración de cursos de reciclaje que han sido solicitados al Ministerio de Educación. Con ellos, los 700 educadores que trabajan en Pozuelo podrían mejorar y ampliar sus conocimientos en diversas materias.

Al elevado número de colegios en los 44 kilómetros cuadrados de Pozuelo hay que añadir la universidad Complutense de Somosaguas, con las facultades de Económicas, Empresariales y Psicología. Además, el pueblo está pendiente de un proyecto de instalación de facultades de ciencias no experimentales. Esto supondrá un aumento de la población estudiantil, de la localidad, lo que ha motivado que en alguna ocasión que las autoridades municipales manifestaran que Pozuelo, en un futuro, podría convertirse en un "Oxford madrileño".

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