Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
GALARDÓN PARA UN VETERANO DRAMATURGO

De Lope de Vega a Cervantes

Antonio Buero Vallejo se dio a conocer con Historia de una escalera (1949), obra con la que obtuvo el Premio Lope de Vega del Ayuntamiento de Madrid. Es un drama en tres actos que trata de las aspiraciones y frustraciones de los inquilinos de una casa de vecinos del viejo Madrid.La concepción ética que contenía esta obra aparece de modo simbólico en obras como En la ardiente oscuridad (1950), donde Buero utiliza ya a los ciegos, tan cargados de simbolismo; La señal que se espera (1952), y El concierto de San Ovidio (1963). Sus ideas aparecen de un modo fantástico en Irene o el tesoro (1954) y mítico en La tejedora de sueños (1952); los aspectos históricos se introducen en Un soñador para un pueblo (1958), sobre el motín de Esquilache, Las meninas (1960), El sueño de la razón (1970), o La detonación (1977).

Recursos brechtianos

De forma distinta, con ciertos recursos de técnica brechtiana, plantea sus temas básicos en El tragaluz (1967), obra que incidía, aunque no abiertamente, en los problemas políticos de la España contemporánea. En 1974 estrenó La fundación, drama de gran contenido simbólico, cuyos personajes se mueven en un universo cerrado a la esperanza. En 1968 se estrenó en Inglaterra La doble historia del doctor Valmy, en la que trata el tema de la tortura y la inconsciencia de los torturadores, que fue prohibida por la censura española de su tiempo, por lo que no se representó aquí hasta 1967.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 19 de diciembre de 1986