Hassan II compra equipamiento bélico español desde 1976

Marruecos está adquiriendo material bélico español desde 1976, una vez que, tras la muerte de Franco, el Gobierno decidió no cumplir a rajatabla el embargo decretado a raíz de la marcha verde sobre el antiguo Sáhara español. A partir de ese año, comenzaron a llegar a Rabat fusiles, lanzagranadas, munición de diverso tipo, vehículos todoterreno, morteros y cañones sin retroceso. El valor de las ventas nunca fue muy elevado -unos 3.000 millones de pesetas entre 1976 y 1977-, pero, a partir de 1983, el Gobierno socialista decidió incrementar notablemente la colaboración militar con Rabat.En junio de 1977, el Gobierno decidió no vender armas a Marruecos, Argelia y Mauritania, pero continuaron llegando suministros a los tres países, debido a que, según se explicó entonces, se trataba de cumplir contratos suscritos con anterioridad. En 1979, incluso EE UU autorizó a España a que vendiera a Marruecos material de origen norteamericano que había sido utilizado por las Fuerzas Armadas españolas. Desde 1983, la política del actual Gobierno se ha materializado, hasta el momento, en la entrega a Rabat de la corbeta Colonel Alrahmani -buque insignia de la Armada Real de Marruecos equipada con misiles antibuque y antiaéreos- y de cuatro patrulleras lanzamisiles, así como de cañones, munición y vehículos Land Rover. Igualmente, existe por parte de la empresa Bazán un compromiso para vender a Rabat otros seis patrulleros lanzamisiles valorados en 18.600 millones de pesetas.
Con estas entregas, el 80% de la flota de guerra marroquí será de procedencia española, según ha señalado el ministro de Defensa, Narcís Serra, quien en 1984 comentó en Rabat: "Nosotros consideramos que le vendemos pocas armas a Marruecos, y se las venderíamos muy gustosos si ellos lo pidieran".
En abril de 1983, el secretario general de la Defensa de Marruecos, general Mohamed Achahbar -que pasó parte de su formación militar en España- visitó oficialmente Madrid y, a partir de entonces, según fuentes oficiales de Defensa, comenzó a incrementarse la colaboración militar entre los dos países.
Ejercicios conjuntos
No se ha suscrito el acuerdo de colaboración militar hispano-marroquí -anunciado por Serra en febrero de 1983-, pero, a partir de entonces, España y Marruecos han realizado maniobras aéreas conjuntas cada año -las Atlas-, han hecho ejercicios navales y España se ha comprometido incialmente incluso a realizar el mantenimiento de los Mirage F-1 que posee Marruecos, y que integran el principal potencial aéreo de ese país. Asimismo, es probable que pilotos españoles se entrenen en Marruecos en el manejo del avión C-130 Hércules que poseen ambos países. Igualmente, técnicos de las dos naciones han llegado a hablar de unir los sistemas de alerta y control, para prever cualquier posible incursión no controlada desde el Atlántico.


























































