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COMUNICACIÓN

Las radios libres reclaman ser amparadas por las instituciones europeas

Las radios libres de Europa, que se constituyeron en federación el pasado mes de octubre, han iniciado contactos con organismos y autoridades del Consejo de Europa y del Parlamento Europeo con el fin de que sean tenidas en cuenta sus respectivas reivindicaciones en el ámbito de la Comunidad Europea. "La práctica de la radiodifusión libre", sostienen estas emisoras, "constituye una alternativa frente al actual orden mundial de la información".

Este movimiento europeo no ha encontrado por ahora un respaldo masivo de las radios libres españolas -funcionan 60 en estos momentos- a juzgar por los resultados del encuentro de radios libres del Estado Español que se ha celebrado en Cuenca los pasados días 22 y 23 de este mes. Las radios libres españolas han decidido no apuntarse en bloque a este movimiento y dejar que sea cada emisora la que se una, si lo estima conveniente, a la recién creada Federación Europea de Radios Libres (FERL).Representantes de 150 estaciones de radios libres de siete países europeos decidieron, tras su reunión los pasados días 18 y 19 de octubre en la localidad francesa de Forcalquier, "reaccionar de forma común frente a la crítica situación por la que atraviesa en Europa este tipo de ernisoras", y crearon para ello la Federación Europea de Radios Libres.

Por parte española participó como miembro fundador Radio Onda Verde de Madrid, y su representante, Esteban Ibarra, fue elegido como uno de los secretarios federales. Esta emisora y Radio Klara, de Valencia, participaron también en la elaboración de la declaración de principios de la FERL.

En esta declaración se definen las radios libres como "todos aquellos proyectos no comerciales que elaboran una comunicación que escapa al orden mundial de la información denunciado por la Unesco y el informe McBride". Las radios libres juegan un papel original, en opinión de los asistentes a las reuniones de Forcalquier, entre las empresas del sector privado y los medios de comunicación estatales. Por ello piden no sólo el reconocimiento legal sino también el apoyo de las Administraciones.

Por todo ello, la Federación Europea de Radios Libres ha pedido que se revisen las legislaciones de los países en los que todavía no han sido reconocido este tipo de emisoras y que se pongan a disposición de las mismas condiciones materiales y técnicas que permitan un desarrollo armonioso a fin de evitar situaciones de desorden cacofónico que prevalecen en países como Italia o Francia.

Situación crítica

Las radios libres atraviesan hoy en Europa una situación crítica, de mayor o menor intensidad según los países. Probablemente sea Francia el país más favorecido, puesto que las radios libres no sólo están reconocidas, sino también valoradas por los poderes públicos siempre sobre la base de un Correcto control técnico de las mismas.

En el extremo contrario se encuentran las radios libres de Grecia, país en el que están no sólo prohibidas, sino también perseguidas. España ocuparía en estos momentos una posición intermedia, puesto que no están legalizadas (aunque sí en vías de reconocimiento), pero sí toleradas por la Administración, en tanto no aparezca una reglamentación.

La FERL, que ha convocado ya su primer congreso para los días 18 y 19 de abril de 1987, propone a sus emisoras asociadas que se mantengan independientes del poder político o económico, que se autofinancien y que rechacen la publicidad "puesto que las radios libres deben dar la palabra a aquellos que no la tienen".

Las radios libres se financian generalmente con las cuotas de asociaciones de grupos ecologistas, movimientos ciudadanos y grupos marginales, interesados en estas emisoras.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 26 de noviembre de 1986